La composición por tipo de instrumento revela diferencias significativas entre monedas. En dólares, el 84,7% de los saldos corresponde a depósitos a la vista (US$ 714,6 millones), el 15,1% a certificados de depósito de ahorro –CDA– (US$ 127,7 millones) y apenas 0,1% a cuentas corrientes (US$ 1,06 millones). Esta estructura muestra una clara preferencia por instrumentos líquidos, con bajo grado de inmovilización de recursos.
En guaraníes, la composición es distinta. Los CDA concentran el 65,2% de los saldos (G. 11,32 billones), los depósitos a la vista representan el 26,0% (G. 4,51 billones) y las cuentas corrientes el 8,8% (G. 1,53 billones). Aquí se observa una estrategia más orientada a la colocación en instrumentos con rendimiento, lo que puede responder a una administración de excedentes transitorios de caja en moneda local. La mayor participación de CDA en guaraníes indica una gestión más activa del retorno financiero en moneda doméstica, en contraste con la preferencia por liquidez inmediata en dólares.

La distribución por entidad bancaria también aporta elementos relevantes. En dólares, los mayores saldos se concentran en bancos privados de gran tamaño. Basa lidera, con US$ 222,7 millones (26,4%); seguido por Sudameris, con US$ 199,4 millones (23,6%), y Ueno Bank, con US$ 144,6 millones (17,1%). Continental ocupa el cuarto lugar, con US$ 93,8 millones (11,1%), y el Banco Nacional de Fomento (BNF) es quinto, con US$ 76,8 millones (9,1%). El resto de las entidades presentan participaciones individuales inferiores al 4%.
Esta concentración implica que más del 67% de los saldos en dólares de los organismos y entidades del Estado (OEE) se encuentran en tres bancos. Desde el punto de vista del sistema financiero, ello representa una fuente relevante de fondeo para estas entidades, lo que puede influir en su estructura de pasivos, en su capacidad de otorgar créditos y en su posición de liquidez.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
Para el sector público, la concentración puede responder a criterios de eficiencia operativa, condiciones financieras ofrecidas o convenios específicos con determinadas entidades.
En guaraníes, el liderazgo corresponde al BNF, que administra G. 4,98 billones, equivalentes al 28,7% del total. Ueno Bank ocupa el segundo lugar, con G. 3,29 billones (19,0%), y Continental el tercero, con G. 2,38 billones (13,7%). Sudameris registra G. 1,89 billones (10,9%) y Basa, G. 1,04 billones (6,0%). En este caso, la banca pública tiene un rol más destacado, lo que puede vincularse con la naturaleza de ciertos programas estatales y la operativa tradicional del Tesoro en moneda local.
De hecho, el peso del BNF en guaraníes sugiere que la banca pública cumple una función relevante en la canalización de recursos estatales, ya sea para pagos, administración de programas sociales o ejecución de proyectos. Además, el elevado volumen en CDA en moneda local podría traducirse en una fuente estable de fondeo para el sistema, con impacto sobre las tasas pasivas y la competencia por depósitos institucionales.
Desde una perspectiva macroeconómica, el volumen total de saldos de los OEE constituye un factor a considerar en la gestión de liquidez agregada.

Movimientos significativos en estos recursos pueden incidir en la base monetaria, en la liquidez del sistema bancario y en las condiciones del mercado de dinero. Si el Tesoro decide ejecutar gasto de manera acelerada, podría inyectar liquidez; en cambio, una acumulación de saldos implica una esterilización relativa de recursos.
Asimismo, la diferencia en la estructura por moneda puede interpretarse en el marco de la estrategia de administración de riesgos. La preferencia por liquidez inmediata en dólares puede asociarse a compromisos externos, pagos de deuda o importaciones vinculadas a programas públicos.
En cambio, la mayor inmovilización en CDA en guaraníes podría reflejar una menor urgencia de uso inmediato y una búsqueda de rendimiento en moneda local.
Para el sistema financiero, los depósitos de los OEE constituyen un componente institucional relevante. A diferencia de los depósitos minoristas, estos saldos pueden presentar mayor volatilidad, ya que dependen de decisiones presupuestarias y flujos fiscales.
En términos de política pública y a modo de remarcar, la información sobre saldos y su distribución aporta transparencia sobre la administración de recursos estatales.
Permite evaluar no solo la liquidez disponible, sino también la diversificación entre entidades y el equilibrio entre liquidez y rentabilidad. La elevada participación de depósitos a la vista en dólares sugiere prudencia en la gestión de moneda extranjera, mientras que la utilización intensiva de CDA en guaraníes evidencia un enfoque orientado a optimizar retornos.
En síntesis, estos elementos son clave para comprender la interacción entre política fiscal, gestión de caja y, ciertamente, estabilidad financiera, en el corto y mediano plazo.
Saldos en dólares
El 84,7% de saldos de depósitos a la vista (US$ 714,6 millones) es en dólares, 15,1% a CDA (US$ 127,7 millones) y 0,1% a cuentas corrientes (US$ 1,06 millones).
Clara preferencia
La estructura en dólares muestra una clara preferencia por los instrumentos líquidos, con bajo grado de inmovilización de los recursos.

