Pero el dilema principal tal vez no esté en la importación de los productos mencionados, sino en la gravedad en el suministro de energía eléctrica (EE), a través del SIN-PY. Para el tiempo mencionado no existe la posibilidad de contar con otra fuente adicional aparte de las microgeneraciones, ya existentes en gran parte de la metrópoli y las grandes ciudades. Y aún teniendo suficiente stock de gasoíl y nafta para estos, no podremos inyectar a la red. Sabemos que las energías descentralizadas y renovables tienen el inconveniente de la inestabilidad del sistema. Construir una Pequeña Central Hidroeléctrica (PCH) lleva su tiempo y recursos financieros, y la nuclear, peor. Además, las PCHs a construir serían de muy baja potencia.
Sin la implementación de la “economía de guerra” verdadera, entraríamos en un colapso de distribución y consumo de energía eléctrica. Para agravar la situación, si el régimen hídrico persiste, la tormenta perfecta sería inevitable.
¿Qué hacemos ante este panorama sombrío? Tenemos algunas sugerencias:
1) Que no se le antoje a la ANDE prorrogar el contrato a las criptominerías, más allá del 2027.
2) Deberíamos aprovechar la objeción de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP) al pliego de bases y condiciones (PBC) para las obras previstas en la modalidad de “Leasing operativo”. Se está abusando con las deudas externas innecesariamente. En ese sentido, disponemos con recursos propios que se desperdician en los “gastos discrecionales”. Es un tesoro financiero, aunque malhabido y contra el Tratado, que el ente estatal fue obligado a pagar por culpa del acuerdo operativo Santi – Lula.
4) Una tarifa sobrefacturada con el acuerdo tarifario trienal 2024 – 2026, de fuentes oficiales de Itaipú (balances y memorias), se puede considerar este hecho como una “apropiación patrimonial”.
5) En caso de que la ANDE no recupere las diferencias tarifarias del acuerdo mencionado, se puede esperar que la revisión del Anexo C, con tarifa conforme establecido en el tratado, será un nuevo fracaso. En dicho anexo el presupuesto debe reflejar el Ingreso = Egresos; es decir, la tarifa de potencia debería ser de US$ 10/Kwmés y la tarifa de energía a US$ 19,50Mwh.
6) Con la nueva tarifa a partir del 2027, que refleje exactamente el costo real, la ANDE estaría ahorrando solamente en compras de EE, aproximadamente US$ 227.370.000, considerando una demanda de EE de 33.000.000 Mwh, pudiendo ser mayor si la demanda también aumenta. Los estudios financieros de IB 2025 arrojaron una tarifa para ANDE de US$ 26,39/Mwh. ¡Tétrico!
Otros aspectos técnicos que afectan a la producción en la IB.
7) Aguas arriba de la central hidroeléctrica de Itaipú, CHI, en las altas cuencas de los ríos Paraná y Grande, el vecino país cuenta con más de 50 centrales hidroeléctricas y realizan el redireccionamiento de energía (RE) con alta precisión de ingeniería hidráulica.
8) RE, se refiere a la distribución o redireccionamiento del caudal de agua (Acumulación de agua, igual a acumulación de energía) de un curso hídrico a otros. En ese aspecto, cada metro cúbico de agua es turbinada por varias centrales hidroeléctricas antes de llegar a la CHI.
9) Contrariamente a lo que ocurría en años anteriores, hoy día esas centrales eléctricas y PCHs acumulan agua en sus embalses el mayor volumen que puedan, a pesar de la baja capacidad de sus embalses. Paralela a esas maniobras hidráulicas en la CHI, el socio condómino consiguió un acuerdo técnico de “alto voltaje”, el desembalse o flexibilización de reservorio desde noviembre del 2025 hasta abril del 2026 (7 meses).
De esta “jugada maestra” de los brasileños, los consejeros paraguayos ni se percataron. La pregunta del millón: ¿Tenían conocimiento los técnicos paraguayos y solamente se encuadraron a la tarifa política? O la escasez monetaria volvió locos a los técnicos del MEF que pretendían sacar dinero de cualquier agujero, a cualquier precio para cubrir sus compromisos del Estado y su clientela.
Con esta habilidad, Brasil consigue utilizar a la CHI como Central de Punta, consiguiendo cubrir con calidad y cantidad las horas pico o de alta demanda y, consecuentemente, darle estabilidad y confiabilidad al Sistema Interconectado Nacional del Brasil SIN-BR. Para llegar a ese objetivo, combinan el desembalse y “exprimen” la capacidad de cada turbina a su máxima expresión, la mayoría del tiempo, por encima de su capacidad nominal.
Con el blackout (apagón) eléctrico ocurrido en Brasil en años anteriores, aprendieron una lección: un sistema eléctrico basado en eólica y/o solar no es estable. Ya habíamos alertado al respecto; lo que da confiabilidad a un sistema eléctrico es la Hidroeléctrica y, esa función cumple la CHI a costa de su socio miope (Paraguay), altamente necesitado de los “gastos discrecionales”.
La mayoría de los paraguayos tenemos el derecho a la duda después de observar el blanqueo de los “senadores” cartistas Rivas y el otro condenado a 13 años por crímenes del narcotráfico, Erico Galeano. Para el amigo que levanta la mano a favor del sistema oficialista: todo. Para el enemigo: fiscalía, jueces venales y garrote fiscal. Por ello, si hoy usted, amable lector, me pregunta: ¿Qué logró el Paraguay a 53 años de la firma del Tratado?, lo único que puedo responderle es: humillación, tarifas mendicantes y gastos discrecionales para el sistema político paraguayo. En resumen: claudicación y entreguismo.
Apropiación patrimonial
Una tarifa sobrefacturada con el acuerdo tarifario trienal 2024 – 2026 (...) se puede considerar este hecho como una “apropiación patrimonial”.
Humillación y gastos...
¿Qué logró el Paraguay a 53 años de la firma del Tratado?: humillación, tarifas mendicantes y gastos discrecionales para el sistema político ...
* Ingeniero agrónomo, Electricista y Teólogo.
