Brasileños y argentinos hablan de ampliar Itaipú

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Brasil negocia con Argentina y Paraguay una ampliación de la hidroeléctrica Itaipú, leímos sorprendidos, hace unos días, en una publicación de la prensa rioplatense y paraguaya.

Apenas digerido el título, una serie de preguntas nos vienen en la mente, por ejemplo: ¿A qué ampliación se refieren? ¿Acaso de las obras civiles y, por ende, del actual parque de máquinas de Itaipú? ¿Qué interés puede tener Argentina en un emprendimiento exclusivamente paraguayo/brasileño? Y, lo principal, ¿qué beneficios aportará a la República del Paraguay tal ampliación?

Afortunadamente, unas líneas más abajo el redactor aclaraba que lo que se pretende es “una ampliación de la producción” y no precisamente con el montaje de nuevas unidades, sino gracias al funcionamiento simultáneo de las 20 actuales, cuya potencia instalada sube a 14.000 MW. Recordemos que la entidad paraguayo/brasileña, por razones técnicas e incluso de seguridad, del total mencionado tiene en reserva, fuera de servicio, mensualmente, dos unidades, o sea la potencia disponible para contratación, luego de deducir las demás potencias, corresponde a 18 grupos.

Respondida la primera pregunta pasemos a considerar la segunda. La respuesta cae por su propio peso: escasez de fuentes de generación en un mercado con demanda creciente. La situación de Uruguay, subrayemos, es aun peor a la Argentina en materia de abastecimiento de energía eléctrica. Sin embargo, debe recordarse que los gobiernos argentinos del pasado se opusieron incluso a la concreción de Itaipú.

El resultado de esa oposición fue el llamado Acuerdo Tripartito (Paraguay, Brasil y Argentina), firmado en el año 1979, que establecía un rígido manejo del caudal del río Paraná aguas abajo de la represa de Itaipú, y consagra para el hasta hoy indefinido proyecto paraguayo/argentino de Corpus, la cota 105 metros sobre el nivel del mar.

Luego, un aumento de la producción mediante el funcionamiento simultáneo de las 20 unidades, que se traducirá necesariamente en la obsolescencia de dicha cota y, por ende, en la modificación del Acuerdo Tripartito.

La tercera pregunta, sin dudas la más relevante para nuestro país, que a pesar de su condición de propietario condómino por partes iguales en Itaipú -también en Yacyretá- es un perfecto convidado de piedra.

Entonces, desde la perspectiva de los intereses nacionales, ante cualquier planteamiento de sus socios, tiene la obligación de volver a levantar viejas pero siempre vigentes consignas, como la libre disponibilidad de su excedente energético en Itaipú, así como el justo precio en caso de que sus socios pidan que se atienda su derecho preferente, a ese excedente, inherente a su condición de socio paritario de la usina.

US$ 8,40 o US$ 9 por MWh sobre el costo de generación de Itaipú y Yacyretá, pese la triplicación, no constituyen ni un pálido reflejo del justo precio que se menciona en el Acta de Foz de 1966.

Por consiguiente, la República del Paraguay debe imponer, incluso antes de la aprobación de cualquier plan, que ejercerá su soberanía sobre la energía que por derecho le corresponde y que estará en condiciones de dar preferencia a sus socios, toda vez que estos abonen el justo precio. Recordemos que Brasil cobra a Uruguay por cada MWh que le exporta US$ 457 y Argentina US$ 430.

Costos. US$ 8,40 o US$ 9 por MWh sobre el costo de generación de Itaipú y Yacyretá no son ni un pálido reflejo del justo precio de la energía

(*) Ingeniero electricista. Director de la revista especializada Mundo de la Electricidad.