Por lo tanto, a la desaceleración económica se sumaron los desequilibrios internos. El desempleo afectó especialmente a España, Irlanda, Grecia y Portugal. Estos países estaban en una clara situación de desventaja. La primera respuesta de la UE ante la crisis fue la intervención de la banca y la decisión de lanzar un Plan de Recuperación Económica Europea (EERP, por sus siglas en inglés), que consistió en aplicar políticas keynesianas de estímulo fiscal, que supuso un gasto del 5% del PIB total de la Unión Europea.
Los efectos del EERP fueron el aumento del déficit público en todos los miembros de la UE y un incremento exponencial de la deuda pública en algunos países como Irlanda o Grecia, además la desaceleración presionaba a la baja el nivel de ingreso fiscal mientras los niveles de desempleo aumentaban.
Así, al final del 2009 ningún Estado miembro de la UE cumplía con las condiciones del pacto de estabilidad, el déficit promedio en la zona euro era del 6% y la deuda pública promedio se situaba entre 75 y 85%. Es importante recordar que cuando los países miembros decidieron adoptar el euro como moneda y como no contaban con una política fiscal común, firmaron el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, en el cual se limita el déficit público al 3% del PIB y los niveles de deuda pública al 60%, requisitos que tienen que cumplir los países para compartir la moneda única.
Pero lo que terminó de hundir a Grecia en la situación actual fue cuando el Partido Socialista de Grecia (PASOK), liderado por Yorgos Papandreu, ganó las elecciones y descubrió que el déficit público acumulado en 2009 era de 12,7% y no de 3,7%, como se manejaba en las cifras oficiales, y que la deuda se elevó hasta el 113,4% del PIB. Es decir, Grecia maquilló su balance durante años.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
Después de este anuncio se realizó el primer rescate y se formó la ya conocida Troika, conformada por la Comisión Europea (Eurogrupo), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI). En 2011 llegó el segundo rescate y comenzó el plan de austeridad, en que se exigía a Grecia ajustes y reformas, especialmente en materia de pensiones con el incremento de la edad de jubilación y de impuestos.
Desde el año 2012 hasta el 2015 se aplicaron las medidas impuestas por el Eurogrupo, pero quedaron lejos de resolver los problemas. Si bien los indicadores económicos repuntaron levemente, estas acciones llevaron al empeoramiento de la calidad de vida de los ciudadanos.