Desde chicos

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Siempre me encuentro con padres con los que compartimos una preocupación muy importante, resulta clave que nuestros hijos aprendan a ser emprendedores. Todos sabemos eso, el tema es, concretamente: ¿Qué podemos hacer los padres para que ellos puedan lograrlo?

Por otro lado, hemos escuchado e incluso repetido hasta el hartazgo que obtener buenas notas es importante para acceder a un buen empleo, de hecho, las personas inteligentes y que reciben una capacitación adecuada pueden lograr metas e ir conquistando éxitos en sus oportunidades. Sin embargo, debemos reconocer que esto, usualmente, no es resultado exclusivo de la formación académica y que el liderazgo, la capacidad de relacionamiento y negociación y el buen manejo de las finanzas personales resultan tanto o más importantes que las habilidades técnicas, pero… ¿dónde se aprenden?

¿De verdad lo crees?

Seis de los diez hombres más ricos del mundo no egresaron de ninguna universidad. Entonces, ¿de verdad crees que la universidad es el único y suficiente camino para lograr el éxito financiero? Estoy convencida de que las habilidades técnicas son importantes: el estudio, la capacitación constante y la especialización proveen oportunidades, el punto está en que no le agregan ningún valor diferenciador entre otras miles de personas que poseen las mismas habilidades.

Entonces debemos enseñar a nuestros hijos a destacarse en el montón y esa tarea no es tan difícil como puede parecer, se trata de disciplina, perseverancia, paciencia y fijación de metas. Recuerde que por más que enseñe con palabras, se aprende por vivencias, por lo que usted mismo deberá demostrar a sus hijos con su experiencia de vida la importancia de lo que le está transmitiendo en este cambiante escenario denominado mundo.

Con las habilidades técnicas aprendidas en el mundo académico podemos convertirnos, por ejemplo, en excelentes odontólogos, pero sin la educación financiera y emprendedora, podríamos ganar dinero e invertirlo incorrectamente o gastarlo inadecuadamente. Es ahí donde nos damos cuenta de que existe un área a la que no se le dio importancia desde la infancia, pues la salud financiera es un hábito que requiere de desarrollo y aplicación constante, de tal forma a que tomemos decisiones correctas durante toda nuestra vida.

Un emprendimiento requiere planeación, esfuerzo, concentración plena, atención, constancia, control y corrección de las desviaciones, pero esto no es lo usual y por ello muchos negocios se cierran antes de llegar al primer año de vida. Me contaba Jaime Jara que él adquirió conocimiento y experiencia como mecánico en uno de los talleres más importantes del país, luego de casi 10 años de trabajo se retiró de la empresa y con el importe de su liquidación decidió abrir su propio taller mecánico, convencido de sus habilidades técnicas. Los problemas surgieron rápidamente porque no tenía experiencia ni conocimiento de otras áreas fundamentales como lo son las ventas y marketing (sin clientes no existe empresa), contabilidad y administración, etc. Entonces, ¿él necesitaba aprender sobre todo eso? No precisamente, lo que Jaime necesitaba aprender antes de invertir en un negocio propio era a ser emprendedor y contar con un Plan de Negocios, advirtiendo las actividades esenciales que debía desarrollar la empresa para contratar a otras personas que cuenten con esas habilidades técnicas.

Cuanto antes… mejor

Todo funciona mejor cuando educamos a nuestros hijos a ser emprendedores, nuestra educación académica pocas veces enseña y promueve emprender, porque ello implica perder el miedo y ganar respeto a la posibilidad de fracasar. Solo el que no hace nada, nunca se equivoca.

Para educar emprendedores, primero debemos ser detectores de talento, saber qué les gusta y apasiona a nuestros hijos, aunque a veces descubramos que sus habilidades se alejan de lo que nosotros soñamos para ellos. Podemos realizar la “caza de talentos” de manera divertida tanto para los chicos como para nosotros; lo importante es que seamos constantes, pues será la manera de descubrir permanentemente nuevos dones.

Por ejemplo, en el auto podemos iniciar un juego en el que inventamos una historia, arrancamos con unas cuentas palabras y dejamos que ellos vayan completando el cuento. De esta manera podremos notar a través de sus frases las cosas que son de su interés, además, alentamos su creatividad y su capacidad de narración, a la par de disfrutar de un tiempo de calidad con ellos, en lugar de concentrarnos en sufrir por el tráfico.

Una de las habilidades esenciales en cualquier profesión o actividad es la capacidad de hablar en público; sin embargo, a la vez es una de las más temidas. Usualmente, eso lo relacionamos con el carácter o la personalidad, así una persona reservada o tímida no se siente cómoda ante una exposición. Sin embargo, es una habilidad que se puede desarrollar exitosamente si desde pequeño el niño realiza actividades de manera que sea para el una tarea agradable y corriente, y no algo extraordinario y estresante.

Que pueda hablar ante la familia para agradecer su presencia ante un acontecimiento que motive la reunión, que salude atentamente a las visitas, que intercambie opiniones en la mesa aunque hubiera invitados, son solo algunas maneras de motivarlo a enfrentar el desafío en forma amena, además, esto le dará argumentos, lo hará criterioso, a la vez de aprender sobre negociación.

El emprendedor genera ideas, despierta pasiones, corre tras sus metas y planifica el camino, está siempre alerta para visualizar lo que el mundo necesita, y hace que las cosas sucedan, creando y aprovechando las oportunidades.

Si queremos que nuestros hijos aprendan a pescar, enseñémosles a pescar mientras aún les damos el pescado; de lo contrario, sufrirán las consecuencias más tarde o temprano. Sigamos hablando de dinero, así aprendemos a manejarlo mejor.

Hijos

Debemos enseñar a nuestros hijos a destacarse en el montón y esa tarea no es tan difícil como puede parecer.

Pescar

Si queremos que nuestros hijos aprendan a pescar, enseñémosles a pescar mientras aún les damos el pescado; de lo contrario, sufrirán.

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