En el marco de trabajo desarrollado durante 2017 del grupo seguros de la ENIF (Estrategia nacional de Inclusión Financiera) se trabajó de manera colaborativa en el diseño del modelo del producto junto al sector asegurador, la Superintendencia de Seguros y entidades de Gobierno. Este trabajo en conjunto permitió implementar el primer microseguro destinado a población de bajos ingresos.
Desde abril del 2017
Dentro del programa “Tekoporã” son 13.109 las familias beneficiadas, divididas en tres departamentos. En el marco de este programa, el microseguro se ha implementado desde abril de 2017 y se han cubierto 31 siniestros, el 63% de estos ocurrieron en San Pedro, el 23% en Caazapá y el 14% en Concepción.
Por fallecimiento del titular registrado en el programa “Tekoporã”, la aseguradora debe pagar G. 6.000.000 en concepto de indemnización por seguro de vida más G. 2.500.000 en concepto de gastos de sepelio. En el caso del fallecimiento de un miembro del hogar la aseguradora pagará G. 2.500.000 en concepto de gastos de sepelio. En total, el seguro cubre al titular más tres miembros del cuadro familiar, es decir un titular más tres adherentes. El costo de la póliza es de G. 4.000 en forma mensual, por 13.109 familias que ayuda el Estado.
Siete siniestros por cada 30 días
Los siniestros cubiertos en los últimos nueve meses constituyen una frecuencia de aproximadamente 7 eventos por cada 30 días. Este dato refleja la alta vulnerabilidad de dicho segmento de la población y que este producto financiero no solo provee una cobertura a la familia afectada, sino también actúa de soporte económico en casos de ocurrencia de siniestros, evitando la pérdida de activos y la exposición a mayores niveles de vulnerabilidad.
Con relación al programa “Abrazo”, la cobertura del seguro contempla a 10.474 niños, niñas y adolescentes de 0 a 17 años que forman parte de la familia beneficiada, además de las titulares del programa. Son en total 3.281 familias que cuentan con esta póliza, que se implementa desde diciembre de 2017.
Los programas sociales con los que fue implementado el seguro social desde abril de 2017 para el programa Tekoporã y desde diciembre último para el programa Abrazo, son desarrollados por la Secretaría de la Niñez y Adolescencia (SNNA) y por la Secretaría de Acción Social (SAS) y se encuentran orientados a la protección y promoción de las familias en situación de pobreza y vulnerabilidad.
Consultada al respecto, Laura Morínigo, de la ENIF, dependiente del Ministerio de Hacienda, explicó que el producto de microseguro desarrollado por la ENIF está dirigido actualmente solo a los programas sociales y eventualmente podría también estar disponible en el mercado, dependiendo ya del sector privado. La consulta fue hecha atendiendo a la gran necesidad existente en el mercado, especialmente con otros sectores igualmente vulnerables.
La entrevistada refirió que cuando se diseñó el microseguro social se realizó dentro del grupo de seguro de ENIF y se trabajó en forma conjunta con los diferentes sectores, entre ellos el Banco Central del Paraguay (BCP), aseguradoras, entre otras, atendiendo a que en ese momento el microseguro no era rentable para las firmas privadas, pero posteriormente se observó el enorme potencial existente en las poblaciones vulnerables y se decidió implementar en el marco de los programas sociales encarados por el Gobierno.
De este modo, el diseño del microseguro fue elaborado con un esquema que funciona en el marco de los programas sociales, pero está abierto a cualquier persona y ya dependería del esquema de negocio que tengan las aseguradoras, si están interesadas en desarrollar el producto. “Actualmente se está trabajando desde la Superintendencia de Bancos del BCP para trabajar en la regulación”, puntualizó.
Existe una amplia gama de microseguro que podría desarrollarse en nuestro mercado como el de moto, bicicleta, vivienda, auto, salud, entre varios otros, según la necesidad.