11 de junio de 2026

El reciente informe del Instituto Nacional de Estadística (INE) “Una mirada a los movimientos migratorios en el Paraguay”, y cuyos datos fueron extraídos del Censo Nacional de Población y Viviendas 2022, presenta una radiografía actualizada sobre el peso de la población extranjera en el país y su inserción en los distintos sectores económicos. Aunque los nacidos fuera del territorio paraguayo representan una proporción reducida respecto al total nacional, su distribución geográfica, origen y participación en ramas específicas permiten comprender su relevancia para la economía paraguaya.

Las reglas económicas del comercio internacional están cambiando y esto tendrá un sutil pero profundo impacto en la economía paraguaya. Para adaptarse a este nuevo escenario, el Paraguay debe responder con una estrategia inteligente y audaz. Aunque el presente y anteriores gobiernos han encarado muchas de las medidas propuestas a continuación, darle un enfoque comprensivo y un sentido de mayor urgencia a una estrategia sustentada en un amplio consenso nacional generará grandes beneficios al país.

En oportunidad de una reciente emisión de bonos por G. 125.000 millones realizada en el mercado local, el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) consideró a las pequeñas y medianas empresas (pymes) agropecuarias y agroindustriales entre los sectores productivos clave de la economía paraguaya.

Desde la firma del Tratado de Itaipú en 1973, la gestión de la Entidad Binacional Itaipú ha generado intensos debates en Paraguay, centrados principalmente en el substancial incremento de la deuda y en las elevadas cargas financieras. A pesar de la operación continua y exitosa de la represa, que generó recursos significativos, el refinanciamiento de la deuda con Eletrobras extendido hasta el año 2023 no condujo a la disminución esperada de la tarifa. Aunque, teóricamente, la amortización de la deuda debería resultar en una disminución de la tarifa, eso no ocurrió porque la autorización del cronograma de pagos también estableció una tarifa cuasi constante para cada año hasta el 2023.
Por un lado, las buenas noticias desde el punto de vista económico en 2024 fueron la continuación del ciclo de crecimiento, el sostenido control de la inflación, la reducción del déficit fiscal y el otorgamiento del grado de inversión por parte de una de las tres grandes calificadoras internacionales de riesgo. Las malas, por el otro, tienen que ver con la completa ausencia de reformas estructurales que aseguren la sostenibilidad de las finanzas públicas, reduzcan la informalidad y la corrupción, mejoren la calidad de los servicios públicos y el clima de negocios, y eleven el potencial de la economía nacional. Sin estas reformas, Paraguay no puede aspirar al desarrollo.