Los buenos amigos se cuidan

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Los buenos amigos se cuidan
Los buenos amigos se cuidan

Había una lechuza muy divertida que tenía dos amigos con los que jugaba todos los días en el bosque. Se escondían entre las ramas de los árboles, saltaban, correteaban unos detrás de los otros y así pasaban el tiempo muy felices.

Sucedió que el ave, no se sabe muy bien por qué, se estaba quedando ciega; por lo que la liebre y el ratón sin faltar un solo día, iban a llevarle comida y a jugar con ella.

Ña Lechu, como le decían, acostumbraba a ponerse en la misma rama y por la noche sin perder su buen humor al escuchar la llegada de sus amigos ululaba:

—¡Uhuhuhaaa, uhuhuhaaa, uh, uh! ¿Estás ahí, amiga liebre?

—¡Uhuhuhaaa, uhuhuhaaa, uh, uh! ¿Dónde estás, amigo ratón?

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Y contestaban divertidos a coro sus dos amigos:

—¡Aquí, abajo, donde empieza el tronco del árbol!

Un día en que la noche era muy oscura, aunque no los escuchó llegar, ululó con gracia desde la rama del árbol como hacía siempre:

—¡Uhuhuhaaa, uhuhuhaaa, uh! ¿Dónde están amigos?

Pero ninguno de sus amigos contestó y ella preocupada, ululó de nuevo:

—¡Uh, Uh, uh! ¿Dónde están, amigos míos, liebre… ratón?

Alguien de un árbol vecino dijo:

—No te molestes en buscar a tus amigos; seguro que se han ido a divertir a otro bosque y ya tienen amigos nuevos. Sin hacer caso de las palabras de su maliciosa vecina, continuó llamando a sus amigos presintiendo que algo les habría ocurrido.

—¡Uh, Uh, uh! ¿Estás bien amiga liebre, amigo ratón?

Un sapo que pasaba por allí dijo:

—No te molestes en llamar a tus amigos; habrán hecho otros planes y ya no se acordarán de ti.

De nuevo, sin dudar ni un solo momento de su amistad, no hizo caso y ululó mucho más fuerte llamando a sus amigos:

—¡Uh, Uh, uh! ¿Ocurre algo, amigos míos?

Entonces, oyó a lo lejos las voces de sus amigos.

—¡Ña Lechu, hemos caído en una trampa! ¡Estamos aquí!

Ña Lechu, que tenía un oído muy fino, armándose de valor, voló a ciegas hacia el lugar de donde venían las voces y siguiendo las indicaciones de sus amigos pudo liberarlos.

Los tres volvieron juntos y felices al bosque, demostrando a todos que la verdadera amistad puede superar todos los obstáculos.

Adaptación de Liliana Ghiglione

Después de escuchar el cuento, oralmente contestamos según lo que comprendimos.

¿Qué animales protagonizan este cuento?

¿Eran amigos?, ¿por qué?

¿Qué les pasó a la liebre y al ratón?

¿Cómo lograron salvarse?

¿Qué decían los demás animales vecinos? ¿Estás de acuerdo con lo que opinaban?