Los juegos de Carolina y Gaspar (adaptación) (1)

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Los juegos de Carolina y Gaspar (adaptación) (1)
Los juegos de Carolina y Gaspar (adaptación) (1)Archivo, ABC Color

El proyecto Bibliotecas Viajeras tiene por objeto apoyar a los estudiantes, docentes y padres a generar aprendizajes relevantes y significativos, con el propósito de contribuir a la universalización de una educación de excelencia para el desarrollo de la competencia comunicativa, a través de diversos tipos de textos. Disfrutamos de uno de los libros que se encuentran en las cajas amarillas.

Esa mañana Carolina y Gaspar se aburrían soberanamente con la institutriz, una señora antigua y algo maniática, que venía a darles clases particulares para «sacarlos» de su atraso en la escuela.

Esa mañana, además, estaban disgustados con la institutriz, la señorita Petra.

Ella les iba mostrando sus colecciones de insectos clavados con alfileres de cajas de celofán. Moscas enormes, abejorros, libélulas, cigarras, luciérnagas, mariposas de todas las especies; un cielo entero de insectos voladores ahora inmóviles y sin vida. Los chicos decían que la historia natural que enseñaba la señorita Petra era una historia antinatural, porque lo natural era que esos bichitos volaran alegremente su vida.

Eso es lo que murmuró Carolina por lo bajo, esa mañana:

—Esos bichitos deberían estar volando por el aire como los pájaros, como nosotros...

—¡Silencio, niña! ¡No refunfuñe! —la retó la señorita Petra con sus anteojuelos de marcos de oro montados en la punta de su nariz—. ¡Hay que tomar en serio las cosas, caramba!

Le tocó el turno a Gaspar. La señorita Petra le señaló con el puntero una mariposa de las llamadas coronas boreales. Debió de ser muy hermosa en vida. Antes de estar clavada allí habría sido un verdadero pedacito de arcoíris. Ahora parecía apagada. Solo brillaba entre sus alas la cabeza de bronce del alfiler que la sujetaba en la caja.

—¿Qué es esto, alumno? —preguntó la señorita Petra.

—¡Eso es un crimen! —contestó Gaspar, lleno de repugnancia y tristeza.

La institutriz amaba mucho sus colecciones de insectos y detestaba a los niños atrasados y respondones.

—¡Vaya al rincón hasta el final de la clase! —le ordenó con la larguísima uña de su dedo índice.

Sobre el libro

Título: Los juegos de Carolina

y Gaspar

Autor: Augusto Roa Bastos

Editorial: El Lector

Colección: Primeros lectores

Actividades

Averigua y elabora un cuadro comparativo acerca de las semejanzas y diferencias entre los abejorros, las moscas, libélulas, cigarras, luciérnagas y mariposas.

Investiga acerca de las funciones que cumplen los insectos en el ecosistema.