El último informe oficial daba cuenta de una recaudación en efectivo de G. 2,655 billones (US$ 411,1 millones), cifra que mostró una disminución interanual de -2,9% frente a febrero de 2025. En términos absolutos, el resultado significó G. 80.272 millones menos, aproximadamente US$ 12,4 millones, respecto al mismo mes del año anterior. Mientras que la recaudación acumulada en efectivo entre el 1 de enero y el 28 de febrero para los años 2025 y 2026 provenientes de los impuestos internos alcanzaron G. 3,366 billones en 2026, con un aumento interanual de 7,4% equivalente a G. 232.516 millones.
En contraste, los impuestos aduaneros sumaron G. 2,499 billones, lo que implicó una caída del 10,4% frente al año anterior, equivalente a G. 290.835 millones menos. Como resultado, la recaudación total de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) acumulada en el periodo se ubicó en G. 5,865 billones, cifra inferior en G. 58.319 millones (-1,0%) respecto a 2025.
Uno de los factores más relevantes que explica la evolución de la recaudación tributaria en este inicio de 2026 ha sido el comportamiento del tipo de cambio. Desde la DNIT señalaron que la apreciación del guaraní frente al dólar afectó directamente los ingresos provenientes del comercio exterior, particularmente los tributos aduaneros. El efecto se origina en la forma en que se calculan los impuestos asociados a las importaciones. Las operaciones de comercio exterior suelen expresarse en dólares, pero los tributos se pagan en guaraníes. Por lo tanto, cuando el dólar pierde valor frente a la moneda local, el monto recaudado en guaraníes disminuye, incluso si el volumen de operaciones se mantiene o aumenta.

De acuerdo con datos mencionados por autoridades de la Administración Tributaria, en febrero de 2025 el tipo de cambio se ubicaba en alrededor de G. 7.900 por dólar. Un año después, la cotización se encontraba en un rango cercano a G. 6.500 o G. 6.600, diferencia que implicó una depreciación del dólar superior al 18% frente al guaraní.
La consecuencia directa es que el valor de las importaciones convertido a moneda local resulta menor. Esto reduce la base sobre la cual se liquidan los impuestos aduaneros y termina afectando el monto total recaudado. A pesar de este impacto, los datos oficiales muestran que el comercio exterior mantiene una dinámica positiva. El valor imponible medido en moneda extranjera registró un aumento de 4,1%, lo que sugiere que el volumen de operaciones continúa creciendo. Sin embargo, al convertir esos valores a guaraníes para el pago efectivo de los tributos, se observa una reducción cercana al 13%.
En tanto, los impuestos internos muestran un comportamiento diferente. En febrero estos tributos registraron un crecimiento superior al 4%, lo que permitió compensar parcialmente la reducción observada en los ingresos aduaneros. Este desempeño sugiere que la actividad económica interna mantiene un ritmo relativamente favorable, especialmente en sectores vinculados al consumo y a los servicios.

En segundo lugar, otro indicador que permite observar la dinámica de la recaudación es el monto retenido por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) en los pagos a proveedores del Estado. Cada vez que el Tesoro realiza un desembolso, actúa como agente de retención de impuestos: descuenta el 30% del IVA, equivalente al 3% del monto facturado, y el 4% del impuesto a la renta empresarial (IRE), correspondiente al 4% del 10% del tributo. Estas retenciones se transfieren posteriormente a la DNIT y constituyen una fuente relevante de ingresos fiscales vinculados al gasto público.
Los datos muestran que, entre enero y febrero de este año, las retenciones del MEF alcanzaron G. 105.030 millones, frente a G. 143.904 millones registrados en el mismo periodo de 2025. La diferencia equivale a una caída de G. 38.874 millones, es decir, una reducción de 27%. En términos aproximados, esto representa cerca de US$ 6 millones menos de ingresos tributarios en comparación con el año anterior.
El detalle mensual confirma esta tendencia. En enero de 2026 las retenciones sumaron G. 69.952 millones, lo que implicó una disminución de 22% frente a los G. 89.619 millones registrados en enero de 2025.
En febrero la reducción fue aún más pronunciada: las retenciones alcanzaron G. 35.078 millones, 35% menos que los G. 54.284 millones del mismo mes del año pasado. En conjunto, estas cifras evidencian una menor generación de ingresos tributarios vinculados a pagos del sector público.
La comparación con años anteriores refuerza esta lectura. Si se contrasta el nivel de retenciones de 2026 con el registrado en el primer bimestre de 2024, la caída resulta todavía más marcada. En ese año las retenciones habían alcanzado G. 238.879 millones, por lo que el descenso acumulado hasta 2026 supera los G. 133.800 millones, equivalentes a más de US$ 20 millones al tipo de cambio actual.
La principal explicación de este comportamiento, como se mencionaba, se vincula con la dinámica de pagos del sector público. Cuando el Estado reduce o retrasa la cancelación de compromisos con proveedores, disminuyen automáticamente las retenciones tributarias asociadas a esos pagos. En otras palabras, el flujo de ingresos fiscales generado por este mecanismo depende directamente del ritmo de ejecución del gasto público. Si el Tesoro paga menos facturas, también retiene menos impuestos.
Es de remarcar que las variaciones del tipo de cambio escapan al ámbito de acción de la Administración Tributaria. La institución recauda los impuestos en guaraníes y no tiene atribuciones sobre la política cambiaria, que corresponde al Banco Central del Paraguay. Tampoco define la política fiscal general, responsabilidad del Ministerio de Economía y Finanzas.
Si el tipo de cambio se mantiene en niveles similares y el ritmo de pagos del sector público no se acelera, es posible que ambos elementos continúen incidiendo en la evolución de los ingresos fiscales en los próximos meses. Sin embargo, el crecimiento de los impuestos internos y el aumento del valor imponible del comercio exterior sugieren que la actividad económica mantiene una base de expansión que podría reflejarse en la recaudación a medida que avance el año.
A ello se suma la necesidad de sostener el crecimiento de los impuestos internos, que en los últimos meses han mostrado un desempeño positivo. El dinamismo del consumo, los servicios y la actividad comercial seguirán siendo clave para mantener una trayectoria favorable de la recaudación. En este contexto, la evolución de la economía doméstica, el comportamiento del tipo de cambio y el ritmo de ejecución presupuestaria serán variables determinantes para la sostenibilidad de los ingresos tributarios a lo largo del año.
Dinamismo del consumo
El dinamismo del consumo, los servicios y la actividad comercial seguirán siendo clave para mantener una trayectoria favorable de la recaudación.
Ritmo de la ejecución
La evolución de la economía doméstica, dólar y el ritmo de ejecución presupuestaria serán determinantes para la sostenibilidad de ingresos tributarios a lo largo del año.

