La escuela está muy conectada con la vida que desarrollamos todos los días. Por ejemplo, cuando hablamos de matemáticas estamos hablando de conocimientos que nos llevarán a desenvolvernos con los números: saber sumar, restar y dividir básicamente. De la misma manera cuando hablamos del medioambiente estamos expresando actitudes y comportamientos que nos lleven a cuidar y mejorar nuestro entorno.
Este año abarcamos bastante sobre conocimientos relacionados al medioambiente natural, por eso cabe otra vez la pregunta, ¿cuánto hemos aprendido sobre prácticas de mejoramiento ambiental? Si contestamos que en este año lo que hemos aprendido es clasificar los residuos en orgánicos e inorgánicos y que debemos usar correctamente los cestos de basuras, creemos que podríamos estar satisfechos; de hecho que lo ideal es aprender mucho más.
De eso se trata la escuela, de aprender para la vida. Cuando nos vamos al almacén para hacer compras y llevamos G. 10 000, con los conocimientos que tenemos debemos saber administrarlos, así también en cada momento la vivencia de cada día nos estará pidiendo prácticas ambientales correctas.
¿Qué podemos hacer?
Piensa en las muchas cosas que has aprendido en la escuela, anótalas, haz una lista, de las más sencillas, y ponlas en práctica; un ejemplo de ello está relacionado precisamente con la basura. Si en la plaza de tu barrio descansando en uno de esos bancos, estás merendando y al final te sobraron una cantidad de residuos, ¿qué haces con ellos?, ¿cómo debes actuar? ¡Obra en consecuencia!
Actividades
1. Valora los conocimientos y prácticas aprendidas en la escuela.
2. Lleva a la práctica acciones de mejoramiento ambiental. Un ejemplo de ellas puede estar relacionado con los residuos.
