Mamá 1: ¿Cómo haces que tu hijo, que es tan dormilón como el mío, se levante por las mañanas para ir a la escuela?
Mamá 2: Muy sencillo, solo llevo el gato a la pieza de mi hijo y enseguida sale corriendo.
Mamá 1: No entiendo, ¿solo con el gato?
Mamá 2: El perro ya está en la pieza del niño.
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La madre al hijo: «Te lo advierto, si te caes de ese árbol y te rompes ambas piernas, ¡no vengas corriendo hacia mí!».
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Una señora fue a despertar a su hijo y le dice: «Despierta, hijo. Es hora de ir a la escuela!». El hijo le responde: «¿Por qué?
No quiero ir, mamá».
La mamá le replica: «Dame dos razones por las que no quieres ir».
Hijo: «Bueno, ¡los niños me odian y los profesores también!».
La mamá alega: «¡Oh, eso no es razón para no ir a la escuela! Vamos, levántate y prepárate».
El hijo replica: «Dame dos razones por las que debería ir a la escuela».
La mamá contesta: «Bueno, primero, porque tienes 42 años y, segundo, porque eres el director».
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Evelyn: La madre de Óscar tuvo cuatro hijos. Tres de ellos se llaman Norte, Sur y Este. ¿Cuál es el nombre de su otro hijo?
Brian: ¿Oeste?
Evelyn: No, se llama Óscar.
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A: Mamá, mamá, me toco aquí y me duele, me toco aquí y me duele, me toco aquí y me duele.
B: Pero, hijito, tienes el dedo cortado.
Diálogo entre dos madres de azafatas:
—Mi hija se casó con un piloto italiano. ¿Y la suya?
—Con un vestido de seda.
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Una joven niñera se comprometió a cuidar por una noche a unos niños mientras la madre de los chicos salía a cumplir un compromiso de trabajo.
A la hora de dormir, la niñera envió a los niños a la cama y ella se dispuso a ver un programa de televisión. En ese momento, uno de los niños intentó salir de la casa arrastrándose por las escaleras; pero la joven lo sorprendió y lo envió de vuelta a la cama.
Aproximadamente a las nueve de la noche sonó el timbre de la puerta: era la vecina de al lado, la señora Deisy, preguntando si su hijo estaba allí. La joven respondió bruscamente: «No». En ese momento, una pequeña cabeza apareció sobre la barandilla y gritó: «¡Estoy aquí, mamá, pero ella no me deja ir a casa!».
Fuente: http://bit.ly/1oJLtZm
Traducido y adaptado por Paulina Gamarra.
