Existen otras teorías como:
La teoría del universo oscilante o pulsante, en la cual se propone la idea de que el universo se contrae hasta que la materia y la energía se concentren en un solo punto antes de empezar a expandirse nuevamente, sin que existan un origen ni un fin definidos. Esta teoría sostiene que las galaxias se van aproximando entre sí hasta que se produce la gran explosión; debido a esta, la materia sale proyectada formando nuevas galaxias que se van expandiendo cada vez más, reiniciándose en forma alternada y sucesiva la contracción y luego la expansión de manera indefinida.
La teoría del universo estacionario establece que se genera nueva materia mientras las galaxias se alejan entre sí. En este modelo, el universo es básicamente el mismo en un momento dado en el tiempo. La teoría estacionaria sostiene que, a medida que las galaxias se separan unas de otras, se forman nuevas cantidades de materia en las zonas que quedan vacías debido a la expansión. Mediante esto, a medida que algunas galaxias mueren, otras van ocupando el lugar que van dejando.
La teoría del universo inflacionario intenta explicar los primeros instantes del universo. Se basa en estudios sobre campos gravitatorios fortísimos, como los que hay cerca de un agujero negro. Supuestamente, nada existía antes del instante en que nuestro universo era de la dimensión de un punto con densidad infinita, conocida como una singularidad. En este punto se concentraban toda la materia, la energía, el espacio y el tiempo. Según esta teoría, lo que desencadenó el primer impulso del Big Bang era una «fuerza inflacionaria» ejercida en una cantidad de tiempo prácticamente inapreciable. Se supone que esta fuerza inflacionaria se dividió en las actuales fuerzas fundamentales: la gravitacional, la electromagnética, la nuclear fuerte y la nuclear débil.
Fuente:
Chamorro, D y Ovelar, M. 2010. Ciencias de la Naturaleza 9. Asunción. Atlas.
http://www.astroyciencia.com/2008/02/13/nicolas-copernico/
