La formación o cultura científica debe adquirirse desde los primeros años de escolarización, porque:
Sin educación científica de calidad, no podremos salir de la pobreza. Está demostrado que el crecimiento económico está vinculado al desarrollo científico y tecnológico.
Contribuye al progreso socioeconómico y aumenta las posibilidades de los ciudadanos de encontrar empleo.
Sirve de ayuda para la realización personal, inclusión social y participación activa en la comunidad.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
Se conoce la escasa existencia de laboratorios en las escuelas y colegios, sean oficiales o privados, así como la falta de bibliotecas con textos de ciencias en todos los ciclos de la Educación Escolar Básica y Educación Media, y la no disponibilidad de nuevas tecnologías de la educación.
Sin embargo, creativamente, se puede lograr que todos los estudiantes sientan el gusto por aprender ciencias y actúen para aprender; es decir, que sean protagonistas activos en la búsqueda del conocimiento. Para ello, los maestros debemos crear las condiciones favorables.
A través de la educación científica se educan los hábitos saludables de vida, se sensibiliza y educa sobre los problemas de salud a los alumnos, y se llega a la familia. Asimismo, se conciencia sobre los hábitos para el buen uso de los recursos y el cuidado del medioambiente del cual somos parte.
Para tener en cuenta
También es importante salir de las fronteras de las aulas e instituciones para ampliar los espacios de aprendizaje a través de visitas a museos de ciencias, parques nacionales y crear clubes de ciencias en los que se puedan acceder a conocimientos científicos desde otros abordajes.
Fuente: MACEDO, B. y NIEDA, J. Un currículo científico para estudiantes de 11 a 14 años. Disponible en: www.oei.es/historico/oeivirt/curricie/curri06.pdf
