Desafíos porque ir creciendo no es fácil, van cambiando las cosas alrededor nuestro y uno mismo también. Por ejemplo, a mí me interesa mucho más estar con mis amigos que en casa; para mí ellos son muy importantes. Por eso creo que hay algo que tenemos que considerar y que es tan importante como las materias mismas del colegio. Me refiero a que desde que llegamos al mismo ya nos encontramos con personas: el portero, personal de servicios, los compañeros, profesores, entre otros. Tenemos que relacionarnos con todos y de cómo lo hagamos depende que nuestra estadía en el colegio sea más o menos agradable y fructífera. Ahora bien, mi papá siempre me repite que donde hay dos o más personas siempre surgirán conflictos. Cuando hay muchas personas también hay muchos intereses que pueden chocar o no estar de acuerdo. Entonces surgen los conflictos, y comienzan las tensiones y los nerviosismos. De hecho, en el colegio ya nos enseñan que el problema no está en que hayan conflictos, sino en cómo los enfrentamos para solucionarlos. Definitivamente, aquellos que desean imponerse por la fuerza y violencia están muy equivocados, porque con eso solo logran agravar el conflicto. Pero muchas veces los que no estamos de acuerdo con eso somos muy pasivos, les dejamos hacer y deshacer a los prepotentes y violentos. Es cierto que estos suelen ser los más fuertes y agresivos, pero también es verdad que somos más los que no lo somos y deberíamos ser capaces de frenarlos. El problema es que eso no se ve bien, es mucho más popular el que transgrede y dice que no le tiene miedo a nadie. Eso será porque todos admiramos la valentía, el coraje y la fortaleza. Pero también es muy valiente el que intenta defender al débil, el que expresa su desacuerdo con lo que está mal aunque eso sea impopular, el que prefiere enfrentar con el diálogo los conflictos que surgen. Este es uno de los desafíos que tenemos a diario y uno de los aprendizajes más importantes que debemos hacer en la escuela y el colegio. Aprender matemáticas, ciencias e historia lo podemos hacer también en casa o con profes particulares, pero aprender a convivir solo lo podemos realizar en ese gran «laboratorio social» —como dice mi papá— que es la escuela. Les invito a que en este nuevo año escolar no perdamos de vista esto que es tan importante: aprender la sana convivencia, a respetar y hacerse respetar, a escuchar y hacerse escuchar, aprender a valorar al otro desde la valoración de uno mismo, pues somos personas y tenemos el derecho a ser felices. ¡Que tengamos un excelente año escolar!
Actividad
Después de leer atentamente la historia de Facundo, piensa y responde:
1. ¿Cómo te fue el año pasado en tu relación con tus compañeros y otras personas del colegio?
2. ¿Te propondrías aprender más sobre la sana convivencia? Sí o no, ¿por qué ?
3. ¿Qué y cómo podrías hacer para que en el colegio se cultive más la sana convivencia?
