* El plano motor. Los juegos y tareas deberán mejorar, por una parte, las cualidades físicas básicas del deportista: fuerza, velocidad, flexibilidad y resistencia. Y, por otra parte, velarán por la mejora de otras capacidades, como las coordinativas, agilidad, propiocepción, equilibrio, percepción espaciotemporal.
* El plano cognitivo. Es la dimensión principal; cualquier actividad motriz requiere de un estímulo que provocará una respuesta en el organismo del deportista, previamente analizada por el cerebro. Al cerebro llega información por los cinco sentidos: olfato, vista, oído, tacto y gusto. El trabajo cognitivo debe ser progresivo, ir desde las tareas más simples hasta las más complejas.
* El plano afectivo. Esta dimensión, junto a la social, es la que mayor importancia posee si hablamos de una práctica deportiva en el contexto educativo, especialmente en el aula de educación física. El atletismo es un medio para fomentar y potenciar valores y actitudes, tales como cooperación, autosuperación, esfuerzo personal, tolerancia, veracidad, sinceridad, amistad, generosidad, compañerismo.
* El plano social. Para mejorar el desarrollo del plano social, es conveniente que primen las actividades deportivas de equipo o colaboración; pueden ser carreras de relevo, pentatlón, heptatlón y otras. Aquí, además de hablar de actitudes y valores, podemos añadir las normas, que pueden ser impuestas por el profesor, por los propios alumnos o por la sociedad.
SALUD
Aceites saludables
Aceite de semilla de calabaza, muy usado para combatir problemas de próstata e infecciones urinarias.
Aceite de onagra, útil contra trastornos hormonales, tratamientos de la amenorrea.
Aceite de germen de trigo. Es un antioxidante bueno para la piel y fuente de vitamina E.
