El saludo, signo de paz y unión

Este artículo tiene 19 años de antigüedad

Existió una vez, un pequeño llamado José Luis, quien se fue a vivir en un pueblo llamado “Sin Saludo”. El pequeño llegó entusiasmado a buscar trabajo, cualquiera fuese, ya que sus finanzas no andaban bien. El pequeñuelo era muy empeñoso y de un carácter afable y juguetón.