18 de julio de 2006 a la - 09:07
El saludo, signo de paz y unión
Este artículo tiene 19 años de antigüedad Existió una vez, un pequeño llamado José Luis, quien se fue a vivir en un pueblo llamado Sin Saludo. El pequeño llegó entusiasmado a buscar trabajo, cualquiera fuese, ya que sus finanzas no andaban bien. El pequeñuelo era muy empeñoso y de un carácter afable y juguetón.