Enfermedades respiratorias

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Entre las enfermedades infecciosas están las que afectan al sistema respiratorio, como la gripe, el resfrío, la bronquitis y la neumonía. No todas revisten la misma gravedad, algunas son leves, como el resfrío, y otras son graves, como la neumonía.

La neumonía

La palabra neumonía deriva de un vocablo griego pneumón, que significa pulmón. Constituye una enfermedad que afecta a los pulmones, es un sinónimo de pulmonía. Como toda enfermedad infecciosa, la neumonía es causada por noxas biológicas y puede afectar a uno o los dos pulmones, ubicándose en los alveolos. Los agentes causales más frecuentes son las bacterias, aunque también puede tener como causa los virus o, incluso, ciertos hongos.

Esta enfermedad puede ser grave cuando afecta a personas mayores o a niños pequeños. En los adultos suele complicarse si se trata de personas con las defensas disminuidas. Al no tratarse adecuadamente, puede tener un desenlace fatal.

Los síntomas generales de la neumonía típica son: tos acompañada de secreción (catarro), dolor torácico al respirar, dificultad respiratoria, malestar general, fiebre, escalofríos, dolores articulares. En el caso de las neumonías atípicas, los síntomas son más leves o pueden tardar más tiempo en manifestarse y la tos es seca, sin catarro.

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La confirmación se obtiene por medio de una radiografía de tórax y los análisis laboratoriales indicarán el tipo de agente que lo causa. La aparición de ruidos respiratorios modificados (silbido o chillido), que percibe el médico al examinar al paciente, es otro indicador de la enfermedad.

El tratamiento de la neumonía varía, dependiendo de cuál sea el agente que lo causa, solo se usa antibiótico cuando se trata de una neumonía bacteriana. Pero, en todos los casos, se hace un tratamiento para aliviar los síntomas propios de la enfermedad.

Prevención

Existen medidas que ayudan a prevenirla:

• El lavado frecuente de manos para eliminar los gérmenes presentes en ellas.

• Como la neumonía puede originarse como complicación a partir de una gripe, la aplicación de la vacuna antigripal ayuda a prevenirla.

• La aplicación de la vacuna antineumocócica (contra la bacteria llamada neumococo).

• Evitar el tabaquismo.

• Controlar tempranamente resfríos, gripes, alergias o síntomas de asma para evitar una neumonía por complicación de cualquiera de ellas.

Actividades

1. Cita.

Los agentes causales de la neumonía.

a.

b.

c.

2. Contesta.

a. ¿Cuáles son las vacunas cuya aplicación es una forma de prevención de la neumonía?

b. ¿Cuáles son los grupos más susceptibles de presentar complicaciones por neumonía?

Fuentes

Recuperados de: http://medicinasalud.org

http://www.webconsultas.com