La hepatitis

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Los virus A, B, C, D y E de la hepatitis causan infecciones agudas y crónicas e inflamación del hígado, que pueden desembocar en cirrosis y cáncer hepático. Esos virus representan un riesgo enorme para la salud mundial.

• La hepatitis A es una virosis hepática que puede causar enfermedad moderada a grave.

• Se transmite por vía fecal-oral (de las heces a la boca), cuando una persona ingiere alimentos o bebidas contaminadas por heces de una persona infectada.

• La enfermedad está estrechamente asociada a un saneamiento deficiente y a falta de hábitos de higiene personal, por ejemplo, lavado de manos.

Síntomas

Los síntomas de la hepatitis A son de moderados a graves y pueden consistir en fiebre, malestares, pérdida de apetito, diarrea, náuseas, molestias abdominales, coloración oscura de la orina e ictericia (coloración amarillenta de la piel y la esclerótica ocular).

Tratamiento

No hay ningún tratamiento específico para la hepatitis A. El tratamiento incluye la rehidratación tras los vómitos y las diarreas. Es necesario el reposo.

Prevención

Mejorar el saneamiento y vacunar contra la hepatitis A. La vacuna no está autorizada para los niños menores de un año. Disponer de suficiente agua potable segura y servicios de alcantarillado sanitario en la comunidad, junto con prácticas de higiene personal tales como el lavado regular de las manos, permite reducir la propagación del virus de la hepatitis A (VHA).

Hepatitis B

La hepatitis B es una infección hepática potencialmente mortal causada por el virus de la hepatitis B (VHB). Es el tipo más grave de hepatitis vírica.

Síntomas

El VHB puede causar una enfermedad aguda que dura varias semanas y cuyos síntomas son ictericia (color amarillento de la piel y los ojos), orinas oscuras, fatiga extrema, náuseas, vómitos y dolor abdominal. Los pacientes pueden tardar varios meses o un año en recuperarse de esta fase aguda. El VHB también puede causar cirrosis y cáncer hepático.

Transmisión

Los modos de transmisión de la hepatitis B frecuentes son:

• perinatal (de la madre al recién nacido durante el parto);

• infecciones de la primera infancia (infección por contacto directo con personas infectadas);

• por prácticas de inyección no seguras;

• por transfusiones de sangre, y

• por contacto sexual.

Tratamiento

No hay tratamiento específico para la hepatitis B. Las medidas incluyen la reposición de los líquidos perdidos por los vómitos y la diarrea. La hepatitis B crónica se puede tratar con medicamentos antivíricos.

Algunos pacientes con cirrosis reciben trasplantes hepáticos, cuyo éxito es variable.

Prevención

El principal pilar de la prevención de la hepatitis B es la vacunación. Se debe vacunar a los integrantes de los grupos con mayor riesgo, tales como:

• personas con comportamientos sexuales de alto riesgo;

• parejas y contactos domésticos de pacientes infectados con el VHB;

• consumidores de drogas por vía parenteral (inyecciones);

• pacientes que necesitan transfusiones frecuentes de sangre o productos sanguíneos;

• receptores de trasplantes de órganos;

• individuos con riesgo laboral de infección por VHB, tales como los profesionales sanitarios, y viajeros internacionales a países con altas tasas de infección por VHB.

La vacuna tiene una notable seguridad y eficacia.

¿Sabías que…?

El 28 de julio de 2012 se celebra el primer Día Mundial contrala Hepatitis. Fueestablecido porla OMSy tiene por objeto fomentar la toma de conciencia sobre las hepatitis virales y las consecuencias en la salud individual y colectiva.

Actividad

1. Reflexiona sobre los hábitos de higiene personal que te ayudarán a prevenir la hepatitis.

2. Resuelve los ejercicios de Tarea para la Casa.

Epígrafe: Virus de la hepatitis B

Epígrafe: El hígado, órgano afectado por la hepatitis

Fuentes

MADIGAN, M.; MARTINKO, J; PARKER, J. (1999). Microbiología. Octava edición. Madrid: Prentice Hall.

http://www.who.int/immunization/PP_hepA_SP.pdf