La hipertensión en el deporte

Este artículo tiene 14 años de antigüedad

Lic. Miguel Ángel Villalba

 

Tensión alta o hipertensión (HTA) es un término que se refiere al hecho de que la sangre viaja por las arterias a una presión mayor que la deseable para la salud. Una tensión arterial típica normal es 120/80 mmHg. Esto significa que el corazón ejerce una presión máxima de 120 mmHg durante la sístole o fase de bombeo y que el corazón en reposo, en fase diastólica o de relleno, tiene una presión de 80 mmHg.

La tensión arterial viene determinada por dos factores principales, entre muchos otros: la cantidad de sangre que circula y el calibre de las arterias por las que circula.

En general, cuanto más volumen de sangre circulante y cuanto menor es el diámetro por el que circula ese volumen, mayor es la tensión arterial.

Los riñones controlan el volumen de agua circulante y la cantidad de sal que contiene el cuerpo. Estos dos hechos tienen efectos directos en la tensión arterial. Cuanta más sal en el cuerpo, más agua se retiene en la circulación, y más puede aumentar la tensión arterial, lo cual, a su vez, puede aumentar la tendencia de las arterias a hacerse más estrechas.

Sin embargo, una persona con un riñón sano y sin HTA puede tolerar un margen muy amplio de ingesta de sal sin efectos sobre la tensión arterial.

Otros factores que influyen sobre la tensión arterial son el sistema nervioso, los propios vasos sanguíneos (en particular, las arterias más pequeñas, llamadas arteriolas) y una serie de hormonas.

Causas de la HTA

La HTA es el aumento de la tensión arterial a 140/90 mmHg o más. Esto puede ocurrir sin una causa previa conocida (HTA esencial) o como resultado de alguna otra enfermedad (HTA secundaria). Las causas más frecuentes de HTA secundaria son:

* Enfermedades endocrinas (de las glándulas): síndrome de Cushing, tumores de las glándulas suprarrenales.

* Enfermedades del riñón: estenosis (estrechez) de la arteria renal, glomerulonefritis, o fallo renal.

* El embarazo y el uso de anticonceptivos orales también puede producir HTA en algunas mujeres.

Tratamiento

En la mayor parte de los casos, la causa de la HTA es desconocida. Sin embargo, puede ser tratada eficazmente, disminuyendo la tensión arterial a niveles manejables o normales y evitando todas las consecuencias graves de la HTA, con lo que se mantendría una esperanza de vida normal.

Recomendaciones

Ejercicios

El ejercicio disminuye la presión arterial, tanto como a corto o largo plazo, y se observa que puede reducir el riesgo de hipertensión.

La marcha puede resultar tan efectiva en la disminución y el mantenimiento de la presión arterial como cualquier ejercicio de moderada intensidad.

Se debe realizar un ejercicio adecuado a cada edad y cada persona; por ello, la realización de media hora de ejercicio suave, preferentemente dirigido por un profesional, dos o tres días por semana, es suficiente para la mayor parte de las personas.