En una calle de nuestra ciudad, cerca de la heladería más visitada por los turistas, se encuentra una juguetería; dentro podemos encontrar todo tipo de juguetes, desde el clásico oso de felpa hasta la maravillosa muñeca de temporada, pasando por vaqueros, payasos, soldados, trompos y demás. Cada noche, cuando el dueño cierra la puerta y se prepara para ir a casa, los juguetes que ahí habitan cobran vida… o dejan de aparentar ser inertes.
Claro que no todos los juguetes tienen vida, solo los que la gente rechaza y es que, al ser víctima de un hechizo, la juguetería solo les da vida a los que llevan más de una temporada ahí. Podemos pensar que es un castigo, pero los juguetes realmente se la pasan muy bien, cuando consiguen olvidar que están por el rechazo de los niños, que cada día prestan más atención a los aparatos tecnológicos que a los juguetes tradicionales. De cualquier manera, algunos llevan ya una larga temporada varados en aquella tienda, como ejemplo está Osito, un precioso oso de felpa con la cara más tierna del mundo, quien es el que más tiempo ha estado en la tienda, siempre esperando. Todos los días pone su cara más tierna y espera que algún día un niño o niña deje de ver su móvil o aparato y lo observen a él, quien está dispuesto a ser fiel y dar amor a quien se pronuncien como su amo.
Esta juguetería es especial, sin duda alguna, pero no es bueno no ser observado. Si algún día te topas con ella, te recomiendo que dejes de jugar en el móvil o consola portátil y pongas atención en todos los juguetes, en todos los detalles que tienen. Trata de identificar la mirada de anhelo que te presentan, procurando proyectar la futura alegría que estos te podrían dar, si tan solo pones atención y vives tu infancia como debe ser.
Los juegos tradicionales, entre otras ventajas, propician la socialización, el desarrollo del cuerpo y de la imaginación, el sentido de seguridad y la creación de lazos de amistad.
Fuentes
http://www.cuentosbreves.org/la-jugueteria/
http://www.lamemoriarevivida.com/2014/07/10-beneficios-que-aportan-los-juegos-tradicionales.html
