Mundial 2026: el análisis psicológico de la victoria de Paraguay tras un debut devastador

Matias Galarza (L) celebra el gol ante Turquía en el Mundial 2026.
Matias Galarza (L) celebra el gol ante Turquía en el Mundial 2026. BENJAMIN FANJOY

La selección paraguaya pasó de una dura caída en su debut mundialista a una victoria ante Turquía, que renovó la ilusión de todo un país. El psicólogo deportivo Christian Renée Pereira analizó qué ocurrió en la mente de los jugadores y por qué el equipo logró sobreponerse al golpe inicial.

La victoria de Paraguay en su segundo partido del Mundial 2026 no solo tuvo una explicación futbolística y tácnica. Para el psicólogo deportivo Christian Renée Pereira, especialista en neuropsicología clínica, educativa y deportiva, el aspecto mental fue determinante para que la Albirroja pudiera recuperarse después de una derrota que dejó secuelas emocionales en el debut.

Según explicó en una visita a los estudios a ABC Cardinal esta mañana, el primer partido, donde caímos 4-1 ante Estados Unidos, estuvo marcado por una combinación de ansiedad, presión y una falta de recuperación emocional tras los errores cometidos dentro del campo de juego.

Jugador paraguayo agachado en el campo, con camiseta oscura, mientras compañeros en camisetas blancas festejan en un ambiente festivo.
Un miembro de la Selección Paraguaya paraguayo se muestra desanimado en el césped mientras la selección de Estados Unidos celebra la victoria.

La ansiedad golpeó a Paraguay en el debut

Pereira sostuvo que el estreno mundialista representó una carga emocional enorme para los futbolistas. “Ellos sabían que hay más de seis millones de paraguayos pendientes de su actuación. Todo eso genera en el futbolista mucha ansiedad”, afirmó.

A su criterio, el problema no fue únicamente el primer gol encontra a los pocos minutos de haber iniciado el partido, sino la incapacidad del equipo para recuperarse mentalmente después de esa situación.

“Lo que yo creo que nos faltó en el partido anterior contra Estados Unidos es esa recuperación mental poserror”, señaló. El especialista explicó que, tras una equivocación, la ansiedad se propagó rápidamente dentro del plantel.

“Después del error, obviamente un error involuntario, el equipo no tuvo esa recuperación mental poserror y a partir de ahí nos llenamos de ansiedad”, indicó.

Un efecto dominó emocional dentro del equipo

Pereira relacionó lo ocurrido con el funcionamiento de las llamadas “neuronas espejo”, un mecanismo cerebral que facilita el contagio emocional entre las personas.

“Una de las emociones que más se transmiten, que son más contagiosas, es el miedo. Y el miedo genera ansiedad”, explicó. Según su análisis, esa situación produjo un efecto dominó dentro del equipo paraguayo.

“No tuvimos esa recuperación mental poserror. Entonces hizo que ante el error de un compañero, los otros compañeros empezaran a contagiarse. Fue un efecto dominó de ansiedad y a todo el equipo le agarró ansiedad”, manifestó.

Grupo de hinchas con camisetas rojas y blancas, sonriendo y sosteniendo banderas de Paraguay en Times Square.
Hinchas de la Albirroja celebran en Times Square durante el Mundial de Fútbol de 2026.

La resiliencia que permitió la reacción

A pesar de la derrota inicial, Pereira destacó que la selección mostró una fortaleza psicológica que ya había demostrado en otros momentos de las Eliminatorias. “Yo confío mucho en este equipo porque tiene mucha resiliencia. Pasaron por muchas cosas”, afirmó.

El especialista también atribuyó parte de la capacidad de reacción de la Albirroja a la importancia que Gustavo Alfaro y su cuerpo técnico conceden al aspecto psicológico. Pereira explicó que la selección cuenta con un equipo de profesionales que trabaja la preparación mental de los futbolistas, una herramienta que considera indispensable en competencias de máxima exigencia. “Hace poco que empezamos a darle la importancia a la parte mental realmente como se merece”, afirmó.

Recordó incluso el partido ante Venezuela en las clasificatorias, cuando Paraguay también atravesó momentos complejos dentro del juego, pero logró recomponerse gracias al apoyo entre compañeros.

“Los compañeros le rodean y le dicen: ‘Fuerza, dale, vamos’. Le arropan. Y es todo eso lo que no tuvimos contra Estados Unidos”, comentó.

Para el especialista, la diferencia en el segundo compromiso mundialista estuvo precisamente en la capacidad de gestionar mejor las emociones y evitar que los errores individuales afectaran al colectivo.

El licenciado Christian Renée Pereira, psicólogo en neuropsicología clínica, educativa y psicología deportiva.
El licenciado Christian Renée Pereira, psicólogo en neuropsicología clínica, educativa y psicología deportiva.

La importancia del liderazgo dentro del grupo

Otro de los aspectos que destacó fue la aparición de liderazgos capaces de absorber parte de la presión emocional que rodea a un plantel durante una Copa del Mundo. No solo resaltó la figura esencial de Gustavo Alfaro sino también la del capitán.

Pereira recordó que selecciones paraguayas exitosas tuvieron referentes que cargaban con gran parte de la responsabilidad mediática y deportiva, permitiendo que el resto del grupo actuara con mayor tranquilidad.

En ese sentido, valoró especialmente lo observado en el segundo partido.

“Ayer vimos el liderazgo de Gustavo”, señaló en referencia al capitán Gustavo Gómez.

Gustavo Gómez disputa el balón durante el partido contra Turquía esta madrugada.
Gustavo Gómez disputa el balón durante el partido contra Turquía esta madrugada.

¿Cómo debe ser el trabajo mental de los jugadores?

El psicólogo consideró que el fútbol sudamericano todavía se encuentra en proceso de desarrollo en el área mental, mientras otras potencias deportivas ya incorporan hace años herramientas específicas de preparación psicológica.

“Por mucho tiempo nosotros hemos pensado que la psicología dentro del fútbol o dentro del deporte era solamente motivación”, afirmó.

Sin embargo, explicó que el trabajo actual incluye aspectos como la visualización, el diálogo interno positivo, la concentración, la gestión emocional bajo presión y la recuperación mental después de los errores. “Eso se entrena también”, subrayó.

Para Pereira, la reacción de Paraguay tras la derrota inicial demuestra justamente la importancia de estas herramientas en competencias de máxima exigencia como una Copa del Mundo, donde el aspecto emocional puede ser tan decisivo como el rendimiento físico o táctico.

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