Una linda joven se dedicaba a llevar leche a las casas del pueblo. Mientras iba de camino, le gustaba forjar fantásticos sueños.
«La leche es fresca y sabrosa como ninguna —pensaba—. En el pueblo me la pagarán muy bien y con ese dinero compraré muchas cosas.
Primero comerciaré con huevos, serán grandes y recién puestos, una gallina los incubará y en poco tiempo tendré muchos pollitos. Engordaré los pollitos y los llevaré al mercado, con el dinero que me den compraré un cerdito, el mejor y más lucido que haya. Al cerdito le daré de comer muchas bellotas, manzanas y maíz, se hará tan grande que deberé ensanchar la puerta para que entre. Cuando sea tan lucido que llame la atención, lo venderé a quien más dinero me dé. Entonces podré comprar una vaca y una cabra. Con la leche de la vaca y la cabra haré quesos, los mejores y más sabrosos de esta comarca, vendrán de muy lejos a comprarlos.
¡Oh, qué estupendo!, seré muy rica y muy feliz. Me compraré hermosos vestidos, tendré una casa tan elegante como la de una princesa».
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Tan alegre caminaba la lecherita con estos planes, que tropezó en una piedra y se cayó, el jarro de la leche se hizo trizas.
«¡Todos mis sueños se han roto! —dijo la lecherita llorando —. Ahora comprendo que primero se debe vigilar bien la realidad para no tropezar.
Sobre el libro
Título: La Lechera
Autor: Esopo
Editorial: Librifer
Actividades
1. Escribe la moraleja que deja esta historia.
2. Cambia el final del relato.
