La rabia

Este artículo tiene 15 años de antigüedad

Capacidad: Promueve acciones que contribuyan a la prevención del tétanos y la rabia.

La rabia es una enfermedad zoonótica (transmitida al ser humano por los animales) causada por un virus. El virus de la rabia infecta a animales domésticos y salvajes, y se propaga a las personas con el contacto estrecho con la saliva infectada (a través de mordeduras o arañazos).
                                                                                                              
Agente causal: Es el rhabdovirus que se caracteriza por su forma de bala.

Síntomas: La infección cursa en tres fases: 

Primera o prodrómica (signos y síntomas que indican el comienzo de la enfermedad): Se presenta fiebre, dolor en la zona de la infección, cefalea (dolor de cabeza), malestar general, mialgia (dolor muscular), fatiga, anorexia, náuseas y vómitos.          

Segunda o fase de encefalitis aguda: Cursa con inflamación a nivel del sistema nervioso central y se caracteriza por confusión, alucinaciones, agresividad, pensamientos raros, espasmos musculares, convulsiones y parálisis. Tercera o fase de disfunción cerebral: Se caracteriza por la presencia de visión doble, parálisis facial, sialorrea (cuadro característico de espuma en la boca), hidrofobia (contracción dolorosa del diafragma al tragar líquidos), coma y muerte por insuficiencia respiratoria.

Contagio:

Cuando un perro con rabia muerde a los humanos,  transmite la rabia, pero no es la única forma en que una mascota puede contagiar. El virus de la rabia aprovecha cualquier ranura en el cuerpo para entrar, incluso ranuras que no son visibles. Con una pequeña quemadura y a continuación se entra en contacto con saliva del animal enfermo, es probable que ocurra el contagio. También hay heridas que no se ven, pero que son suficientemente grandes para que el virus entre.  Con respecto a la incubación del virus, si la herida la tiene en un brazo, será mucho más corta que si la herida la tiene en el tobillo, ya que los virus deben viajar más a través del cuerpo.

Medidas preventivas

Qué hacer ante una mordedura de animal sospechoso de rabia

1. Aseo local de la herida con agua y jabón; posteriormente se pueden emplear soluciones yodadas al 5% o alcohol del 40 al 70%.

2. La sutura de la herida debe diferirse; en caso contrario, deberá infiltrarse la herida con gammaglobulina humana antirrábica o suero.                                                                         

3. La administración de antibióticos debe valorarse en cada caso particular.                                  

4. Suero hiperinmune o gammaglobulina y vacuna antirrábica.

Control del animal sospechoso

1. El animal (perro o gato) debe ser capturado y mantenido en observación por un veterinario durante los próximos diez días.                                                                                           

2. En caso de que el animal sea sacrificado, debe tenerse especial cuidado con la preservación adecuada del cerebro, con la finalidad de poder establecer el diagnóstico definitivo de rabia.


Observación: cuando se trata de la mordedura de un animal salvaje (zorro, murciélago, etc.) inmediatamente se debe proceder a la vacunación de la persona.

Actividades

Reunidos en grupos de tres a cinco integrantes, responder a los planteamientos de abajo.

1-  ¿Qué es la rabia?

2- ¿Cuál es su agente causal?

3- ¿Cómo se transmite?

4- ¿Cuáles son las etapas de la enfermedad?

5- Investiga los síntomas de un animal con rabia.

6- Explica las medidas de control posexposición a una mordedura de animal con sospecha de rabia.

7- ¿Qué control debe hacerse a  un animal sospechoso de rabia que ha mordido a una persona?

8- Investiga, adónde se debe recurrir inmediatamente en tu comunidad, ante la mordedura de un animal sospechoso de rabia.                                                                          

9- Trabaja en grupo preparando afiches y papelógrafos para difundir las informaciones útiles para la prevención de la rabia.