El perejil es una planta herbácea aromática, perteneciente a la familia de las Umbelíferas. Permanece en el terreno un periodo de 80 o más de 120 días.
Es muy rústico, se adapta a casi todos los climas y suelos, aunque prefiere suelos que no tiendan a resecarse y formar costra. Se lo cultiva en lugar soleado, pudiendo estar en el suelo directo, o bien en macetas cercanas a la cocina, de modo de obtener perejil fresco todo el tiempo.
Voleo: es cuando la siembra no se hace en forma ordenada, sino que se tiran las semillas sobre el terreno, al vuelo, dejando las semillas donde caen y luego se las cubre con tierra o abono.
Puede cultivárselo durante todo el año. Su siembra es directa, ya que no soporta muy bien el trasplante. Para ayudar a la germinación, podemos realizar riegos moderados durante un par de días antes de la siembra, para que la tierra del cantero o maceta tenga la humedad adecuada, o bien poner las semillas en remojo la noche anterior a la siembra. La distancia recomendable es de 40 a 50 cm entre hileras y 30 a 40 cm entre plantas, o también podemos sembrar al voleo.
Los riegos deben ser moderados y aplicados en una frecuencia de día de por medio o según la necesidad del ambiente.
El deshierbe se hará según la necesidad del cultivo, que irá acompañado de escardadas y aireación.
La cosecha se inicia cuando las plantas alcanzan 8 a 10 cm de altura, alrededor de los 50 a 60 días después de la siembra. Para cosechar, con un cuchillo cortamos las hojas que necesitaremos en la base de la mata, dejando la raíz para que vuelva a crecer y así tener una cosecha continua. Pueden consumirse todas sus partes (hojas, tallos, raíz y semillas).
Un toque de distinción en nuestros platos
Con el aderezo de las hierbas, la comida, por sencilla que sea, adquiere un sabor y un aroma especiales.
El perejil
En sus dos variedades, el perejil crespo de hojas rizadas, o bien liso, que habitualmente consumimos, esta hierba posee gran cantidad de vitamina C y E, minerales hierro y calcio. Combina con las preparaciones hechas a base de carnes rojas y blancas, papas, salsas y sopas, sin olvidar los refrescantes jugos.
La albahaca
Apreciada en la cocina, existen distintas variedades que se diferencian por su tamaño y color. Se complementa muy bien con el ajo, el tomate, las berenjenas los pimientos y los calabacines. Es el ingrediente principal del pesto, a base de albahaca, ajo y aceite de oliva.
El orégano
Es una variedad de la mejorana, con aroma intenso, sabor picante y ligeramente amargo. Se conserva en lugar fresco y oscuro. Es especial para condimentar salsas y pizzas, carnes rojas y cerdo. Se puede usar tanto fresco como seco, dependiendo de la preparación que tengamos.