Planifi cación de la rotación de cultivos

Este artículo tiene 13 años de antigüedad
Imagen sin descripción

Para un buen aprovechamiento del espacio y de los nutrientes del suelo sin perjuicio del mismo es conveniente practicar con la rotación y la asociación de cultivos. Además la rotación de cultivos también persigue como fi nalidad mejorar las condiciones del suelo.

Para ello tengamos en cuenta los siguientes puntos.

1 Características de la zona de producción. Qué sistemas de cultivos (orgánico o tradicional) se usan en la zona; conocer el tipo de cultivo que se produce bien en la zona; cuáles son los que sufren menos ataques de plagas.

2 Qué se va a producir. Pensar qué podemos cultivar, qué queremos cultivar, para qué (consumo o venta) o quién (la escuela, la familia, la comunidad). Si el cultivo es para la escuela y/ o para la familia debemos buscar buena variedad. Si será destinado para la venta, debemos ver qué se consume más en la zona y las variedades más resistentes y de mayor rendimiento.

3 Características del suelo de cultivo. El suelo de cultivo presenta características que nos indican el tipo de nutrientes que posee. Como hemos estudiado antes, existen varios tipos de suelo y cada uno aporta diferentes proporciones de nutrientes, humedad, oxigenación. Por lo tanto, las condiciones serán buenas o malas de acuerdo con las necesidades del cultivo.

4 Tiempo de duración de los cultivos. El tiempo que duran los cultivos nos darán el tiempo de rotación. Una especie cuyo tiempo de permanencia en el suelo es largo consumirá mucho de un tipo de nutriente, por lo tanto, deberemos esperar bastante para volver a cultivarla en ese lugar, así otra especie de menor permanencia podrá volver a cultivarse en poco tiempo. Esto dependerá también de la fertilidad del suelo y de cómo lo hayamos preparado antes del cultivo.

5 Orden de la rotación. Definir qué planta seguirá a la otra. Esto depende de la familia (preferentemente no pondremos seguidos dos cultivos de la misma familia porque atraen las mismas plagas y necesitan casi los mismos nutrientes) y de la exigencia en nutrientes que necesita cada especie (plantas que desgastan el suelo o plantas que aportan o incorporan nutrientes al suelo).

6 Manejo del suelo. La prevención del desgaste del suelo usando como estrategia la sucesión de especies cultivando primero una que aporte y luego otra que consuma, o bien especies que tengan diferentes requerimientos para dar tiempo a la recuperación del suelo. También es importante la preparación del mismo con anterioridad a los cultivos aportándole abonos orgánicos que rápidamente incorporen nutrientes.

7 Elaboración de un plan de cultivo. Una vez analizados todos los detalles anteriores se elabora un plan de cultivo, determinando con antelación qué especie se cultivará en cada lugar y cuál será la que le sucederá una vez realizada la cosecha.

Debe incluir todas las estrategias vistas en el manejo de plagas, considerando la siembra de plantas compañeras para evitar el ingreso de las plagas al huerto. Debe abarcar el ciclo anual para planifi car la época de siembra y trasplante.