La relación entre población y medioambiente ha sido una preocupación casi en forma permanente por las sociedades, pero es evidente que en las últimas tres décadas se ha puesto una atención muy particular por peligrosos desequilibrios producidos por las actividades humanas en las regiones más fértiles y útiles para la obtención de los recursos naturales que las personas necesitan para vivir.
Tomas Malthus sostenía que la población tiende a aumentar, pero como la misma crece más rápidamente que los medios de subsistencia, la mayoría de la especie humana estaba condenada a la pobreza y a la desnutrición. Este sacerdote anglicano ya observaba una presión demográfica sobre los recursos, y así lo reflejó en su «Ensayo sobre el principio de la población» publicado en 1798.
Después de la Segunda Guerra Mundial, la disminución de las tasas de mortalidad y las altas tasas de natalidad, produjeron un importante aumento de la población, la misma crecía, por ejemplo en América Latina, a un 3 % anual hasta mediados de la década del setenta.
La preocupación por el crecimiento de la población y la crisis del modelo de sustitución de importaciones, comenzó a visualizar un grave problema para los Gobiernos y la necesidad de avanzar en la compresión de los mismos, así lo refleja el Primer Congreso Mundial de Población llevado a cabo en Bucarest en 1974, sobre cómo debían ser las tendencias futuras de la fecundidad, en el cual quedaron claras dos posturas: Los países subdesarrollados hacían hincapié en el crecimiento económico para disminuir la fecundidad, y los países desarrollados hablaban de planificación familiar.
Con relación al medioambiente, el aumento poblacional, tiene un enorme impacto, que puede llegar a disminuirse si la sociedad llegara a ser un poco más consciente de su responsabilidad. Los 7 mil millones de habitantes que poblamos la Tierra, podemos hacer posible que la vida sea un poco mejor para todos.
¿Sabías que...
El 12 de octubre de 1999 se conmemoró el «Día de los 6 mil millones de habitantes en el mundo»?
¿Qué podemos hacer?
. Informarnos sobre la relación entre población y medioambiente.
. Controlar la contaminación ambiental.
. Cuidar la economía en la compra de alimentos.
. Eliminar el consumo de comidas chatarras.
. Reflexionar sobre el consumismo (comprar por comprar).
Actividades
a. Reflexiona acerca de la presión de la población sobre los recursos naturales.
b. Expresa tu opinión sobre los enormes recursos económicos destinados para la fabricación de armas y poca atención a poblaciones enteras que pasan hambre.
c. Elabora tu compromiso para contribuir a mejorar el medioambiente comunitario.
Fuentes
- CUELLO i SUBIRANA, J., et al. 1995. Atlas mundial del medioambiente. Preservación de la Naturaleza. Barcelona, ES. Cultural SA. Págs. 100 -101
- SAGASTI, F. 1999. La configuración del futuro: Cooperación para el desarrollo en el siglo XXI. Nueva York, EU. PNUD.Págs. 23-51
