Prof. María Leticia Méndez
Los animales
Nosotros, los animales,
les queremos recordar:
si nos toman por mascotas,
que nos quieran de verdad.
Si triste y enfermo me ves,
deseo que atención me des.
Sin mirar día ni horario
llama al veterinario.
Acércate, cachorro
Yo sé que tienes dudas
y miras temeroso,
cómo confiar en el hombre
si fue quien te dejó.
Olvídate del miedo,
cobíjate en mis brazos,
no apures más tus pasos
yo te daré mi amor.
Tus gritos se perdieron
en la calle vacía,
no sirvió tu alegría
ni tu fidelidad.
Igual te abandonaron
ignorando tu suerte,
lo mismo era la muerte,
no volvieron atrás.
Acércate, cachorro,
deja que te acaricie,
no habrá más días grises
si te vienes conmigo.
Has movido la cola
señal que me entendiste,
no quiero que estés triste
desde hoy, ¡¡yo soy tu amigo!!
Relojito de los campos
Gallito madrugador,
relojito de la aurora
que con su ¡quiquiriquí!
nos va marcando la hora.
Cuando llega la mañana
y baja el primer rayito
tu alegre ¡quiquiriquí!
despierta a los pajaritos.
Relojito, cresta roja:
¿quién ha sido el relojero
que te enseñó a dar la hora
sin cuerda ni minutero?
Gallito madrugador,
relojito de la aurora
que con su ¡quiquiriquí!
nos va marcando la hora.
Cuando llega la mañana
y baja el primer rayito
tu alegre ¡quiquiriquí!
despierta a los pajaritos.
Relojito, cresta roja:
¿quién ha sido el relojero
que te enseñó a dar la hora
sin cuerda ni minutero?
La cigüeña
Que no me digan a mí
que el canto de la cigüeña
no es bueno para dormir.
Si la cigüeña canta
arriba en el campanario,
que no me digan a mí,
que no me digan a mí
que no es del cielo su canto.
Que no me digan a mí
que el canto de la cigüeña
no es bueno para dormir.
Si la cigüeña canta
arriba en el campanario,
que no me digan a mí,
que no me digan a mí
que no es del cielo su canto.