Pasará, pasará
Dos niños se toman de las manos y las alzan para arriba formando un «techo». Cada uno piensa en el nombre de una flor, fruta, color, entre otros. Los demás niños forman una fila y, a medida que van pasando, van diciendo: «Pasará, pasará, el último se quedará». Al último en pasar lo atrapan bajando sus brazos y este debe adivinar la fruta o flor elegida por ellos para ganar. Si acierta el nombre de una de los dos, se ubica detrás de él tomándolo de la cintura.
Antón pirulero
Para jugar con más de cuatro amiguitos. Formando una ronda de tal manera que todos puedan mirar a cada participante. Uno de los niños hará el papel de Antón Pirulero, los demás deben elegir un instrumento musical e imitar que lo están ejecutando.
Empieza el juego y, mientras todos tocan el instrumento musical imaginario, y Antón Pirulero canta:
Antón, Antón, Antón Pirulero,
cada cual, cada cual atienda su juego,
y el que no lo atienda, pagará; pagará una prenda.
Antón, Antón...
En cualquier momento, Antón deja de cantar y simula tocar el instrumento de uno de los jugadores. En ese momento, el jugador que estaba tocando el instrumento, y que ahora toca Antón Pirulero, tiene que dejar de hacerlo y comenzar a cantar. El jugador que no estaba atento al cambio, pierde y debe pagar una prenda o castigo.
