Constituye una manera de cultivar plantas sin recurrir al suelo como substrato, usando en su remplazo el agua u otros materiales que proveen los nutrientes esenciales para la planta en forma disuelta.
Con esta técnica de cultivo, las condiciones del suelo no tienen importancia, y en un lugar en el que no hay suelo, el cultivo de plantas es posible.
El cultivo hidropónico cuenta con diversas ventajas: se pueden evitar las enfermedades transmitidas por el suelo y los problemas relacionados con la salinidad del suelo, los cuales no hacen posible el monocultivo de forma estable. Además, el arado del suelo, el preparado del lecho o cama de cultivo, la aplicación de materia orgánica, desmalezado y desinfección del suelo se omiten. Al mismo tiempo, en los sistemas líquidos, la aplicación del fertilizante se puede automatizar.
El cultivo hidropónico es una variante de los múltiples cultivos que el pequeño y mediano productor puede realizar, tanto para propio consumo, pero fundamentalmente como cultivo de renta. La justificación de esta modalidad de cultivo radica principalmente en la reducción de costos de producción; asimismo, no depende de los fenómenos climáticos meteorológicos, permite producir cosechas fuera de estación, requiere poco espacio, ahorra agua, teniendo en cuenta que el agua se recicla y, finalmente, se ahorra en fertilizantes e insecticidas.
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Fuente: ABC Color. 2008. Hidroponía. Consultado el 10/8/18. Disponible en https://bit.ly/2MvKwoG
