Antes de leer
1. Comparte en forma oral.
¿Conoces el cuento Aladino y la lámpara maravillosa?
¿Qué parte del texto crees que se observa en la ilustración?
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¿Alguna vez encontraste algo?, ¿qué hiciste con lo que encontraste?
Si encontraras una lámpara maravillosa que pudiera concederte un solo deseo, ¿qué le pedirías?
2. Completa el organizador gráfico sobre tus conocimientos previos.
Lámpara mágica
¿Qué es?
¿Cómo es?
¿Para qué sirve
Durante la lectura
Te invitamos a leer este cuento maravilloso. Responde en tu interior las preguntas que iremos haciendo para mejorar tu comprensión lectora.
Aladino y la lámpara maravillosa
Primera parte
Hace mucho tiempo, en una remota ciudad de Oriente, había una madre viuda que vivía con su único hijo, llamado Aladino, quien era muy desobediente. Un día, él estaba en la plaza jugando con sus amigos cuando un hombre se le acercó sonriendo y lo engañó diciendo:
—Buenos días, muchacho. Busco al hijo de mi hermano que murió hace unos años. Al verte, me asombró tu parecido con él.
—Señor, mi padre fue Alí, el sastre.
—Bien, entonces eres mi sobrino. He venido para ayudarte a ti y a tu madre. Dejé mis cosas en la casa de un conocido en las afueras de la ciudad. ¿Me acompañarías a buscarlas?
El muchacho, contento de conocer a su supuesto tío que los iba a ayudar, accedió y sin avisarle a su madre, se puso en camino. Después de un largo rato de dejar atrás las casas, se internaron en una zona desierta y rocosa.
Monitorea tu lectura
¿Dónde y con quién vivía Aladino?
¿Por qué el texto afirma que Aladino fue engañado?
¿Qué hubieras hecho tú si fueras Aladino?, ¿hablarías con un extraño?, ¿irías a un lugar con un extraño sin avisarle a tu mamá o a un adulto?
De pronto, se hallaron frente a una cueva oculta entre unos pastizales. Entonces, el hombre le dijo a Aladino: —Tú eres joven y fuerte, hazme un favor. Entra a la cueva y baja por una escalera hasta llegar a una puerta de bronce, que se abrirá. Al cruzarla, te encontrarás en un jardín magnífico y en medio de él, vas a ver una especie de horno al aire libre; y sobre ese horno, ¡oh, Aladino!, una lamparita de cobre. ¡Atención! toma la lámpara y regresa con ella por el mismo camino. En recompensa, te regalaré este valioso anillo de diamantes. ¡Anda y no te demores!
Aladino, que era codicioso, entró en la oscura cuerva sin sentir miedo, bajó por la escalera, franqueó la puerta de bronce y descubrió un jardín, y, en medio de él, el horno.
Monitorea tu lectura
¿Dónde encontró Aladino la lámpara?
¿Qué quiere decir que Aladino era codicioso?
¿Ser codicioso es lo mismo que ser valiente?
¿Hubieras entrado a la cueva?, ¿por qué?
Fuente: Lengua 4. Prácticas de lenguaje. 2017. Habilidades y competencias del siglo XXI Editorial SM. Buenos Aires.
