Pedro comentó al respecto: “Es interesante y a la vez importantísima la labor de los/as profesores/as; cuántas cosas aprendemos gracias a su entrega de todos los días. La profesora Gloria, además de ser una excelente maestra, tiene esa sensibilidad hacia el cuidado del medio ambiente. ¿Recuerdan ese día en que celebrábamos el día de San Francisco de Asís?, nos mostró cómo tenemos que comportarnos y respetar la naturaleza”.
“Es verdaderamente extraordinaria, acotó Javier, la forma como habla, como sonríe y cómo nos hace comprender las cosas. Les cuento que una vez yo estaba enfermo y hacía ya más de una semana que no iba a la escuela; de esta manera, una tarde, fue llegando a casa para preguntar la razón por la que no iba más a clases. Habló con mis padres, luego conmigo y me dijo que ella misma se encargaría de explicarme sobre las clases perdidas. Al final de la visita, escuché que mencionó a mi mamá una receta casera para mi medicina, incluso se la dejó por escrito; su receta fue un santo remedio, porque a la primera toma prácticamente estaba curado”.
“Esa es nuestra maestra, una verdadera maestra, señaló Juan, se parece a mi mamá; el cuidado con que nos trata, los consejos que nos da, con una sonrisa siempre en el rostro”. En esto, Pedro salió y dijo: “Compañeros, ¿qué les parece si a la profesora Gloria le damos una sorpresa: cada quien prepara un regalo y se lo llevamos mañana?, ¿les parece?”.
Entonces nos preguntamos, qué es lo que se le puede regalar a una persona tan especial. En eso estábamos cuando Pedro dijo: “Ah, ya sé; a ella le gusta mucho la naturaleza, lee muchos libros sobre el cuidado del medio ambiente, es más, en su comunidad es miembro de un grupo de protección a la naturaleza que se dedica a promover la educación ambiental en los barrios, entonces, regalémosle libros con contenido ambiental, ¿qué les parece?”. “¡Sí!”, asintieron todos y se pusieron en campaña para que con un pequeño gesto reconozcan la gran labor de quien mucho ha hecho en nuestras vidas: la maestra.
¿SABÍAS QUE...
… en nuestro país aún no se ha reconocido plenamente la labor de los maestros? Muchos/as profesores/as trabajan ad honórem, es decir, sin percibir salario alguno.
… muchas maestras, además de entregar su tiempo para la enseñanza, asumen el rol de madre, esposa y ama de casa, labores que casi nunca son reconocidas?
INVESTIGUEMOS
Con la ayuda de nuestros padres, investigamos cuántos profesores trabajan en el país y, de esos, cuántos no tienen salario fijo.
