Las playas Mbói Ca’ê y Pacú Cua de Encarnación están abandonadas

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Dos de las tres playas de Encarnación están en completo estado de dejadez a meses del inicio de la temporada veraniega. Se trata de las playas Mbói Ca’ê y Pacú Cua, que desde que se concesionaron, en mayor o menor medida, fueron dejadas de lado y se encuentran sucias y abandonadas. El calor empezó y los encarnacenos buscan refrescarse en el río Paraná.

ENCARNACIÓN (De nuestra redacción regional). La única playa que luce limpia y ordenada es la San José, que está a pocas cuadras del centro de la ciudad y es “la niña bonita” a los ojos de los concesionarios, por el rédito económico que deja.

Al respecto, Mariano Sarquis, director del departamento de Obras de la Municipalidad de Encarnación, señaló que le compete a la concesionaria la limpieza de estas playas hasta el 31 de octubre, fecha en que vence el contrato.

En todo este tiempo, la Comuna nunca obligó a la empresa de Juan Andrés Szopa, Jorge Parzajuk y Afara Salomón, que son los que tienen la concesión de las tres playas, que cumpla el contrato que los obliga a mantenerlas limpias y ordenadas todo el año.

Basura compuesta por residuos orgánicos e inorgánicos, como botellas de plásticos, envases de cerveza por donde quiera y la acumulación de troncos y ramas en ambas playas, es lo que se observa a simple vista. Pese a eso, con la llegada del calor, algunos encarnacenos han comenzado a hacer presencia en estos lugares.

La playa Mbói Ca’ê está ubicada en el extremo norte de la ciudad, en la que se ingresa por la Ruta I. Allí, unos 700 metros de arena reciben al visitante. La Pacú Cua, en tanto, se encuentra hacia el oeste, pasando el Puente San Roque González, bordeada por el barrio San Isidro.

Estamos organizados

Vecinas de la playa Pacú Cua manifestaron que se están organizando para poder influenciar en las decisiones que se tomen con respecto a la concesión de las playas encarnacenas.

“El verano pasado fue un desastre, la empresa concesionaria alambró una parte de la playa para cobrar entrada y nos dejó a los pobladores de este barrio un espacio reducido”, se quejaron las vecinas.