“Privilegiados” pobladores de Loma Clavel temen perder sus viviendas

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El antiguo barrio Loma Clavel está a metros del puente internacional San Roque González de Santa Cruz, en Encarnación. Con la construcción de la Costanera, pasó de ser uno de los más marginados del distrito, al estar en medio de una zona “exclusiva”. Esta situación “envidiable” inquieta a los pobladores, que temen ser desalojados por no tener títulos de propiedad.

ENCARNACIÓN (de nuestra redacción regional). Los pobladores del barrio Loma Clavel de esta ciudad, en poco tiempo, pasaron de vivir en el fondo de la ciudad, con el permanente olvido de las autoridades, a estar rodeados de todo el progreso que trajo consigo la construcción de la Costanera. La zona se convirtió en un lugar exclusivo, con vista al río Paraná y varias comodidades.

Sin embargo, no todo es color de rosas para los antiguos pobladores, ya que como era una zona olvidada y muy humilde, nunca se preocuparon por reclamar el título de sus propiedades.

Actualmente, varios viven en zozobra y temen perder sus viviendas cuando personas con mucho recurso económico empiecen a fijar interés en estos sitios como oportunidad de inversión.

Actualmente, la precariedad de las casas no condice con la imagen de modernidad y brillo del lugar. Este es otro motivo de preocupación ante una eventual exigencia de salir del lugar.

“Queremos ser tomados en cuenta en el nuevo proceso de urbanización de Encarnación, que la Municipalidad o la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) hagan un plan para tener un papel que nos otorgue poder sobre el lugar en el que vivimos. No pedimos que sea gratis, pero la idea es quedarnos aquí”, manifestó Odilón Pérez, quien vino de Pilar y se estableció en el barrio hace 20 años.

Los pobladores también saben que los terrenos pertenecen –o pertenecían– a Domingo Barthe, un francés que se estableció en Villa Encarnación en 1876 con su familia. Llegó a poseer 412 leguas en esta zona.

Barthe llegó en busca de cualquier trabajo, y con el tiempo llegó a tener una flota de barcos de pasajeros y carga que navegaba hasta el último puerto del Alto Paraná. Tenía obrajes, yerbales naturales y estancias. Su capital fue valuado en 30 millones de pesos oro. Volvió a su país en 1917 y falleció en 1919.

Herederos

Crescencio Brizuela, asesor jurídico de la Municipalidad, explicó que en principio eran nueve los herederos de Barthe y que las 26 hectáreas de esa zona fueron expropiadas por la Ley 981/82 –hace 30 años–, “justamente para solucionar el problema social”. Ahora está pendiente la conclusión de la expropiación por el valor fiscal. “Habíamos llegado a un acuerdo, pero cuando iniciaron el trámite sucesorio fallecieron dos y ahora deben terminar ese trámite”, aseguró.

Una vez concluido todo, “la Municipalidad pagará a los Barthe e iniciará las conversaciones con los habitantes del barrio para la tramitación del título; siempre teniendo en cuenta que este es un problema social de pobladores con escaso poder económico”, concluyó Brizuela.

“Todo ha cambiado”

Petrona Franco, de 96 años, dijo que en 1939 vino desde Caazapá a Loma Clavel, con su esposo Emilio, que era albañil, y sus hijos Damián y Julia. Entonces solo había un puñado de vecinos, rodeado de árboles de pitanga y con el río a su disposición. “Solíamos ir a bañarnos y lavar la ropa”, afirmó. Dijo que cuando vio que erigían las columnas del puente, fue una clara señal de transformación: comenzaba a extinguirse el oficio de los pescadores, lavanderas y oleros. Paulatinamente se fue borrando del mapa.