PILAR (Clide Noemí Martínez, corresponsal). La nueva terminal cuenta con 9 andenes, oficinas de boletería, administración y turismo, además de salones comerciales. El proceso de adaptación que permitió poner a punto el lugar llevó más de un año y aún siguen realizándose trabajos de reparación para permitir el desplazamiento de los ómnibus.
El amplio edificio sustituye al parador municipal ubicado en el centro de esta ciudad, que se volvió pequeño, por lo que representaba peligroso para la maniobra de los rodados.
Algunos usuarios manifestaron que las empresas de transporte deben adecuar sus vehículos y oficinas para ofrecer un servicio acorde a los nuevos tiempos.
La ubicación del nuevo edificio fue cuestionada por los pasajeros pilarenses, por tratarse de una zona que se inunda fácilmente en los días de lluvia. Incluso, esa situación originó en el periodo anterior un enfrentamiento verbal entre miembros de la Junta Municipal actual y el intendente Carlos Silva (PLRA), a quien los ediles responsabilizan de invertir en un lugar inadecuado.
Silva, por su parte, cuestiona a los anteriores miembros de la Junta Municipal de ser los propulsores de la idea de construir la terminal en la zona conocida como Mandijurandy.
La empresa Procon SRL, del arquitecto Braulio Flores, responsable de la construcción de obras millonarias, como la terminal y el palacete municipal, fue denunciada por las actuales autoridades municipales por incumplimiento de contrato.
Según el intendente Luis Benítez (ANR), las obras no fueron concluidas y presentaban defectos que no fueron subsanados, pese a que la constructora cobró la totalidad del monto estipulado antes de culminar las obras. Dijo que su administración invirtió más 1.000 millones de guaraníes para adecuar el local.
