Aromáticas y medicinales

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Las plantas constituyen la farmacia de la naturaleza y, por ello, los científicos las estudian constantemente, descubriendo día a día nuevas y prometedoras propiedades. En esta página iremos analizando algunas de ellas, pero solamente en el sentido de presentarlas para que el lector las descubra y conozca. Antes de hacer uso de estas plantas en sentido medicinal, debe consultar a su médico de cabecera.

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Estragón (Artemisia drancunculus)

También conocido como dragoncillo o hierba de dragón, entre otros nombres, es una hierba aromática perenne de la familia de las Asteraceae originaria, probablemente, de Asia Central y Oriente Medio, con un uso muy extendido en la cocina europea, y particularmente en la cocina francesa. Como hierba aromática, hay dos variedades muy conocidas: el estragón ruso y francés. El estragón francés es más apreciado por su aroma y sabor, es intenso pero más suave, y característico por su contenido en estragol, un compuesto fenólico que le ofrece un punto anisado. Resulta, incluso, dulzón y avainillado. Mientras que el estragón ruso es más rudo en sabor, algo amargo y menos aromático, pero más resistente. Los usos culinarios del estragón son muy amplios, es un ingrediente básico de la mezcla de finas hierbas aromáticas francesa, imprescindible en el bouquet garni y en las hierbas de Provenza, también en la salsa bearnesa. Muchas veces se incluye en la salsa tártara y es muy apreciado para aromatizar aceites, vinagres y encurtidos. Como aromatizante se usa en rellenos de carnes y pescados, o fresco, en ensaladas y tortillas. Entre las recetas clásicas que llevan estragón figuran el Bisque de marisco, la sopa Bullabaise, el pollo al estragón, el tabule, el salmón y los hongos con salsa de estragón. Entre los usos medicinales, los más interesantes se relacionan con la estimulación digestiva. Gracias a los principios activos de su aceite esencial, cimeno, metircarvicol hermiarina, hidroxicumarina y felandreno, resulta un buen estimulante del apetito, activa las funciones digestivas y se aplica para mejorar los trastornos intestinales. Tiene acciones eupépticas, carminativas y emenagogas. Se usa en digestiones pesadas, en meteorismo, hipo, anorexia e inapetencia alimenticia. La raíz también ha sido utilizada de forma tópica en mordeduras de perros y serpientes. Y las hojas frescas tienen uso en dolores artríticos y prevención de accidentes vasculares. Se encuentra en diferentes soluciones y preparados, para su administración en forma de cataplasmas, baños para pies y manos en dolores artríticos, rodeado de gasas para dolor de muelas, y en infusiones.

Eucalipto (Eucalyptus)

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Es un árbol perennifolio de la familia de las mirtáceas, que se caracterizan por la presencia de glándulas oleíferas en todos sus órganos. Es originario de Australia, Tasmania y Nueva Guinea y hay, en total, más de 600 especies diferentes, la mayor parte de las cuales son endémicas de Australia. El uso del eucalipto como planta medicinal data del siglo XVIII. Principalmente, está recomendado para aquellas enfermedades que afectan a las vías respiratorias, entre otras, la gripe, el asma o los catarros. Para las aplicaciones medicinales que posee este árbol, se utilizan sobre todo las hojas de la especie globulus, por poseer tres importantes propiedades: son antiinflamatorias, antimicrobianas y expectorantes. Las hojas del eucalipto son muy olorosas y ricas en un aceite esencial, cuyo principal componente es el eucaliptol, un potente mucolítico que fluidifica las secreciones pulmonares y favorece la expulsión de las mismas. A su vez, es antitusivo e inhibidor de la irritación bronquial, por lo que se recomienda en la bronquitis aguda y crónica. Otra de sus propiedades menos conocidas es la de ser hipoglucemiante, esto es, reduce los niveles de azúcar en sangre, por lo que, en ocasiones y bajo control médico, se utiliza como coadyuvante en el tratamiento antidiabético. Debido a sus propiedades antisépticas, el aceite esencial de eucalipto también puede usarse de forma tópica (sobre la piel) para curar, por ejemplo, cortes, arañazos o heridas, ya que, además de desinfectar, favorece el proceso de cicatrizado de las mismas. El aceite y las hojas de eucalipto están presentes en numerosos productos cosméticos y de la industria química, tales como jabones, lociones, dentífricos o ambientadores. Quizá la forma más habitual de consumirlo sea mediante vahos. Para realizarlos, se colocan hojas de eucalipto, o bien unas gotas de su aceite esencial, en agua hirviendo y se aspiran los vapores cubriendo la cabeza con una toalla. Otra opción puede ser tomar infusiones de eucalipto por la noche durante varios días, realizar masajes con el aceite esencial en la zona del pecho o poner sobre dicha zona una cataplasma. Con todo ello mejorará notablemente la capacidad respiratoria.

Fuentes: Remedios Naturales del Paraguay, de Caio Scavone, Ed. Servilibro; Wikipedia, y ecomania.com