Aromáticas y medicinales

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Las plantas constituyen la farmacia de la naturaleza y, por ello, los científicos las estudian constantemente, descubriendo día a día nuevas y prometedoras propiedades. En esta página iremos analizando algunas de ellas, pero solamente en el sentido de presentarlas para que el lector las descubra y conozca. Antes de hacer uso de estas plantas en sentido medicinal, debe consultar a su médico de cabecera.

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Hierba del manso (Anemopsis califórnica)

Planta pequeña, verde, de hoja larga y ancha, que da una flor blanca. Crece donde hay agua, a la orilla de los arroyos y aguajes, en la zona de Baja California, en la frontera entre México y Estados Unidos. En el invierno se seca. De larga tradición en el uso medicinal por los indígenas de la zona, actualmente se sigue usando para enfermedades de la piel. En uso externo, la decocción de la planta se emplea para quemaduras, llagas, raspones, hemorragias, pies hinchados y adoloridos. Para sacar la ponzoña de la picadura de alacrán o araña, se asan las hojas en el comal y se ponen como cataplasma caliente sobre el piquete. Para los golpes, se lava con las hojas hervidas y luego se pone un pedazo de hoja sobre ellos. En enfermedades respiratorias se usa para el catarro, fiebre y resfriados. Asimismo, se le emplea para la flatulencia, postemia, disentería, problemas estomacales y para purificar la sangre. Para la tos se usan las hojas como fomentos y té. Se cuecen cinco hojas en medio litro de agua. Se deben tomar dos tazas de té al día. Para las enfermedades de la piel, se pone a cocer toda la planta sin raíz y con el agua que se obtiene, se lava la parte afectada con un algodón. Después de lavar se colocan las hojas encima de la herida y se amarra muy bien. Para eliminar los granos enterrados se debe utilizar dos veces al día, hasta que la persona se alivie.

Hierba del paño (Verbascum thapsus)

Popularmente llamada también verbasco o gordolobo, es una especie natural de Europa, Asia occidental, África, Norteamérica y en el Himalaya, crece en terrenos incultos, taludes y praderas secas. Es una planta herbácea bienal que alcanza 2 m de altura. Esta planta medicinal se utiliza para afecciones de las vías respiratorias, las flores son béquicas y pectorales, muy útiles por su poder emoliente en los casos de asma, tos, bronquitis agudas y crónicas. También son espasmolíticas y ligeramente diuréticas. Para heridas de difícil curación, contra úlceras y hemorroides, se emplea la raíz molida, y su extracto, con vinagre, para calmar los dolores dentales. También se utiliza contra malestares digestivos, como diarreas, gastritis y esofagitis. Es antibacteriano, ya que mata las bacterias e impide su desarrollo;, es demulcente, ya que protege las mucosas con una película protectora y antiinflamatoria, pues provoca la expulsión de secreciones bronquiales patológicas. Su infusión se realiza con 1 cda. de hojas verdes en 1 litro de agua hervida y caliente. Beber una taza tres veces al día.

Hierbabuena (Mentha spicata)

Es una de las muchas variedades de la familia de la menta. Aunque la hierbabuena se utilizó más en los primeros tiempos de los griegos y romanos, se hizo famosa en todo el siglo XVIII por su uso para la ayuda del estómago y, antes de eso, durante la Edad Media fue utilizada para refrescar el aliento y blanquear los dientes. Gracias al mentol, el ingrediente activo en la hierbabuena, esta planta puede aliviar un número de problemas de salud y belleza. Carminativa y antiespasmódica, puede ayudar a los trastornos del sistema digestivo, incluyendo gases, distensión abdominal, náuseas, indigestión y cólicos. Los estudios han demostrado que la hierbabuena es, incluso, efectiva para aliviar el síndrome del intestino irritable. También puede calmar los dolores de cabeza de dos maneras; si se frota sobre la piel en puntos estratégicos, el aceite de hierbabuena puede relajar los músculos que causan dolores de cabeza por tensión. Si se inhala, la hierbabuena puede aliviar la presión del seno e inducir la calma. El mentol, el ingrediente activo de la hierbabuena, adelgaza la mucosidad, ayudando a reducir los senos y la congestión del pecho y eliminar la mucosidad del cuerpo. Se añaden unas gotas de aceite de hierbabuena a un humidificador y se respira profundamente. Gracias a sus propiedades de enfriamiento, el aceite esencial de hierbabuena puede calmar la piel irritada, causada por picaduras de insectos, quemaduras y erupciones.

Fuentes: Remedios Naturales del Paraguay, de Caio Scavone, Ed. Servilibro; Wikipedia y ecomania.com