Aromáticas y medicinales

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Las plantas constituyen la farmacia de la naturaleza y, por ello, los científicos las estudian constantemente, descubriendo día a día nuevas y prometedoras propiedades. En esta página iremos analizando algunas de ellas, pero solamente en el sentido de presentarlas para que el lector las descubra y conozca. Antes de hacer uso de estas plantas en sentido medicinal, debe consultar a su médico de cabecera.

K (cont.)

Kapi’una (Bidens pilosa)

Es una planta herbácea anual nativa de Sudamérica que crece en toda la región oriental del Paraguay. Está considerada como plaga en la agricultura por su abundancia, agresividad y fácil forma de diseminarse. También se la conoce como romerillo (Cuba); manzanilla del país o margarita (Puerto Rico) y cadillo rosero (Venezuela). Es una planta colerética, antiulcerosa, antifúngica, antibacteriana. El cocimiento de sus hojas y tallos se utiliza para descogestionar los riñones y la vejiga, bajar la fiebre y la inflamación de estómago y para tratar problemas pulmonares. En Paraguay se usa para controlar la presión alta, como depurativo de la sangre y es altamente digestiva. Es un buen diurético, baja el nivel de azúcar de la sangre y es antioxidante. Se hierven 20 g de su parte aérea, incluyendo sus flores y semillas, en un litro de agua, se deja enfriar y se puede tomar libremente. También se usa en el mate y tereré.

Karaguata’i (Eryngium elegans)

Hierba perenne, nativa de Brasil, Paraguay y Uruguay. En nuestro país crece en toda la parte oriental, incluyendo al departamento chaqueño de Presidente Hayes. Lo hace donde existe humedad, como en los bordes de los esteros y en zonas inundables, y puede alcanzar hasta 1 m de altura. Se utiliza contra los dolores y los males hepáticos, es muy digestivo, depura la sangre y controla las enfermedades de las vías urinarias. Sirve también como refrescante y diurético. Se usan sus hojas en decocción de unos 15 g por cada litro de agua. También sus frutos machacados y hervidos pueden mezclarse con las hojas para los mismos males. Se puede cosechar durante todo el año.

Karanda’y (Copernicia australis)

También llamada palma de caranday o palma negra, es una palmácea nativa de la ecorregión del Gran Chaco, al sureste de Bolivia, en la provincia argentina de Formosa y el Chaco paraguayo. De rápida germinación y abundante en forma silvestre, tiene muchas aplicaciones sobre todo para las construcciones en el Chaco.

El tronco de los ejemplares adultos se usa en la industria maderera para cortar postes para líneas telefónicas y eléctricas. En Paraguay se está estudiando su aptitud como cultivo para biodiésel. También en Paraguay se consume mucho su cogollo en forma de palmito.

También se confeccionan sombreros trenzando la hoja de karanda'y. Dos hojas son suficientes para un sombrero. La forma de tejido está heredada de la cultura guaraní, aunque los guaraníes no hacían sombreros, sino bolsos. El sombrero de karanda'y, llamado sombrero pirí, es utilizado tradicionalmente para protegerse del sol durante los trabajos agrícolas. La hoja también se utiliza espiralada, en cestería, bolsos, individuales, paneras, fruteras y otros objetos. Se combina el karanda'y (de color blanco) con otra planta de color negro llamada guembé en guaraní. En la medicina popular se utiliza su raíz, que es muy diurética y depurativa de la sangre. También es eficaz para combatir la hidropesia, el reumatismo, la sífilis, los males hepáticos y problemas en las vías urinarias. La decocción de 20 g de sus hojas por cada litro de agua (cuatro cucharadas soperas de raíces picadas o equivalente) sirve para controlar todos los males mencionados. Se toman varias tazas al día.

Fuentes: Remedios Naturales del Paraguay, de Caio Scavone, Ed. Servilibro; Wikipedia y ecomania.com