Aromáticas y medicinales

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Las plantas constituyen la farmacia de la naturaleza y, por ello, los científicos las estudian constantemente, descubriendo día a día nuevas y prometedoras propiedades. En esta página iremos analizando algunas de ellas, pero solamente en el sentido de presentarlas para que el lector las descubra y conozca. Antes de hacer uso de estas plantas en sentido medicinal, debe consultar a su médico de cabecera.

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Malvavisco (Althaea officinalis)

También conocido como altea, bismalva o hierba cañamera, es una planta herbácea eurasiática, de la familia de las malváceas, cultivada desde la antigüedad por sus propiedades medicinales. Originaria de las zonas costeras de Europa, ahora el malvavisco crece en todo el mundo junto a lugares húmedos, como los pantanos, en cunetas y prados húmedos. Es una de las plantas emolientes más importantes (que ablanda durezas) y uno de los mejores demulcentes naturales (substancias que son capaces de aliviar la irritación de las mucosas). Por tanto, es adecuada para tratar golpes, quemaduras, contusiones, rozaduras y otros problemas de las mucosas y de la piel. Esta planta es un calmante por excelencia, ideal para utilizarla como cataplasma, para contrarrestar irritaciones e inflamaciones. También es un excelente antiinflamatorio que beneficia a las vías respiratorias, para combatir la tos, estados de bronquitis, para aliviar las llagas en la boca, dolores de muela y dolores e inflamaciones. Ayuda a expulsar la mucosidad de las vías respiratorias gracias a su propiedad depurativa. Se utilizan la raíz, hojas y flores. La raíz es demulcente, expectorante, diurética y cicatrizante. La infusión de sus hojas es expectorante, diurética y demulcente, y de sus flores es expectorante. Remojar 30 g de raíz en 600 ml de agua fría durante una noche y filtrarla. En ocasiones, el resultado es muy espeso y mucilaginoso, y hay que diluirlo más. Tomar de ½ a 1 taza tres veces al día contra el reflujo ácido, las úlceras gástricas, la cistitis y los resfriados improductivos. Para cataplasma, formar una pasta con 1 cda. de raíz en polvo mezclada con 1 litro de agua y utilizarla en furúnculos, abscesos, úlceras o heridas infectas que no se curan bien. Se puede usar también como ungüento para sacar el pus, las espinas y astillas. En infusión: una taza de la infusión estándar de las hojas tres veces al día para la bronquitis, asma bronquial, catarro y pleuresía. En jarabe: hacer un jarabe combinando 600 ml de infusión estándar de flores frescas con 450 g de miel o sirope; llevar a ebullición y mantener a fuego lento por 10 a 15 min. Tomar 5 ml (1 cda.) de jarabe cuando sea necesario.

Manzanilla (Matricaria recutita)

Este es el nombre común de varias especies de plantas de la familia de las margaritas. De estas, solo dos se usan como medicina: la manzanilla alemana (Matricaria recutita) y la manzanilla romana (Anthemis o Chamaemelum nobile). La especie más estudiada científicamente es la manzanilla alemana. Los compuestos químicos de ambas son semejantes, aunque no idénticos. De la manzanilla romana se dice que es “el médico de las plantas”, pues tiene la reputación de sanar a las plantas que se encuentran a su alrededor. Se ha comprobado científicamente que la apigenina, luteolina, matricina y otros compuestos de las flores tienen propiedades espasmolíticas, antisépticas, antibacterianas y antimicóticas. También protegen y reparan la mucosa gastrointestinal, alivian los espasmos musculares, especialmente los de los músculos lisos del intestino, y sus vapores mejoran los síntomas del resfrío común. Hay evidencia a favor de su efecto en aliviar infecciones e inflamaciones de la boca y las encías, como la gingivitis.

Sin embargo, de acuerdo al conocimiento tradicional, sus capacidades curativas son mucho más amplias, como sedante e inductor del sueño. También sirve para calmar a los niños hiperactivos y tranquilizar a los bebés. La manzanilla se utiliza contra dolores menstruales y otros espasmos dolorosos, la infusión calma los dolores de la menstruación, así como el lumbago y la jaqueca. Usada en forma de cataplasma, la manzanilla sirve para aliviar los dolores de reumatismo y artritis, así como para aliviar los dolores de la dentición. Para lograr sus beneficios, se prepara una taza de agua con 4 g de flores de manzanilla. Dejar reposar por 10 min y se bebe una o dos tazas al día.

Fuentes: Remedios Naturales del Paraguay, de Caio Scavone, Ed. Servilibro; Wikipedia y ecomania.com