Aromáticas y medicinales

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Las plantas constituyen la farmacia de la naturaleza y, por ello, los científicos las estudian constantemente, descubriendo día a día nuevas y prometedoras propiedades. En esta página iremos analizando algunas de ellas, pero solamente en el sentido de presentarlas para que el lector las descubra y conozca. Antes de hacer uso de estas plantas en sentido medicinal, debe consultar a su médico de cabecera.

O (cont.)

Orégano (Origanum vulgare)

En tiempos de los romanos y en la Edad Media se empleaba para darle sabor a la carne, así como por sus propiedades medicinales, entre los cuales se destacaba masticar las hojas para aliviar dolores reumáticos, dolores de encías y dientes, indigestión y hasta supresor de la tos. El té de orégano es un excelente digestivo, ya que ayuda con la indigestión, flatulencia, vómitos y diarrea. También es usado para aliviar los problemas de infecciones urinarias, infecciones bronquiales, glándulas inflamadas y afecciones similares. La pasta hecha de hojas secas de orégano es usada exitosamente para tratar dolores particulares del reumatismo, artritis, inflamaciones, picazón, músculos inflamados y otros dolores musculares. El aceite esencial de orégano es usado en conjunto con jabón líquido para tratar problemas de acné y espinillas, debido a su efecto antibiótico. Otro de los usos del aceite de orégano es su inhalación en vaporizadores para aliviar el asma y congestiones severas, para tratar el mal aliento, problemas de encías, úlceras bucales, ampollas, etc. El té de orégano se puede tomar frío o caliente, antes o después de comer. Poner a hervir un litro de agua con 2 cdas. de hojas de orégano. Una vez que hierve, apagar el fuego y dejar reposar 3 min.

Debido a sus propiedades sedantes, la infusión de orégano también es recomendada para solucionar trastornos del sueño, ansiedad y nerviosismo. Para estos casos, toma la infusión una hora antes de ir a dormir o en los momentos en que estés ansioso o tensionado. El orégano posee propiedades expectorantes, por lo cual es muy útil para tratar casos de tos excesiva y problemas bronquiales en general. En estos casos, lo ideal es tomarlo tibio o caliente, preferentemente por la mañana y antes de ir a dormir.

Ortiga (Urtica diorica)

Esta planta es conocida por ser una “mala hierba que pica”, sin embargo, tiene extraordinarias propiedades medicinales. Es muy rica en vitamina B (ácido fólico), lecitina, serotonina, sales minerales y clorofila. Los pelos de sus hojas contienen histamina y ácido fórmico, por lo que hace que en contacto con la piel nos produzca irritación y picor. La ortiga es diurética y depurativa, porque protege y potencia la función del hígado y estimula la secreción biliar y pancreática. Se recomienda para eliminar líquidos retenidos, como tratamiento de enfermedades genitales y urinarias, combatir la gota y la diabetes. Tiene la capacidad de ayudar al organismo a eliminar exceso de agua, toxinas y residuos, por lo que resulta eficaz en el tratamiento de las piedras en el riñón o la artrosis (derivada de la diabetes o exceso de ácido úrico). Tiene un gran contenido en hierro y clorofila, por lo que uno de sus usos más populares es como tratamiento de la anemia. También detiene las hemorragias, sobre todo las uterinas, por eso se utiliza cuando se sufren menstruaciones muy copiosas. Tiene una notable propiedad galactogoga, es decir, estimula la secreción de prolactina que aumenta la producción de leche materna. Se utiliza en la industria cosmética sobre todo para el cuidado del cabello, ya que es ideal para tratar problemas capilares, como la caspa o el exceso de sebo, que pueden producir la caída del pelo, además de picores y otras molestias. Para estos casos, conviene lavar el pelo con infusión de ortiga, a la que se le puede añadir manzanilla o romero. La ortiga es muy nutritiva y se puede consumir fresca, cocinada como cualquier otra verdura, pero para el tratamiento de dolencias es recomendable realizar infusiones y tomar al menos 3 vasos al día para apreciar su efectividad. Se emplean hojas, tallos y raíz. En caso de emplear la raíz, macerar durante la noche en agua fría. Para la infusión, hervir 250 ml de agua con una cucharada de la planta, retirar del fuego, tapar y dejar reposar 5 a 10 min.

Fuentes: Remedios Naturales del Paraguay, de Caio Scavone, Ed. Servilibro; Wikipedia y ecomania.com