para 1 porción
1 banana firme
1 cda. de aceite
1. Elegir bananas de buen tamaño, en su momento justo de maduración: no deben estar demasiado verdes o firmes, pero tampoco deben estar pasadas, maduras ni oscurecidas.
2. Para elaborar estos chips de banana, simplemente debemos pelar la fruta y cortarla en finas rebanadas, lo más finas posible. Podemos realizar este trabajo con cuchillo o mandolina. Esto facilitará que se sequen más rápidamente, evitando la cocción que se produciría con rodajas de mayor espesor.
Método 1: al horno
1. Precalentar el horno y colocar las rebanadas de banana sobre una placa antiadherente o untada con la cucharada de aceite. Todas las rebanadas deben tocar la placa.
2. Llevar al horno a fuego muy suave hasta que la banana haya perdido el agua y tome un color acaramelado. Puede demorar entre 1,5 y 4 horas, dependiendo del horno y del grosor de las rebanadas.
3. Eventualmente dar vuelta las rodajas para que se deshidraten de forma pareja de ambos lados o colocarlas sobre un enrejado que permita que el aire caliente las recorra desde todas sus caras o superficies.
Método 2: fritas
1. Colocar suficiente aceite limpio en una sartén u olla, de manera que las rodajas de banana queden sumergidas en él.
2. Introducir velozmente las rodajas de banana medianas o finas cuando el aceite ya esté lo suficientemente caliente. No colocar demasiadas a la vez para que no se peguen.
3. Retirarlas del aceite antes de que se doren demasiado, para evitar que se quemen, y colocarlas sobre papel absorbente de cocina para escurrir y retirar el excedente de aceite, dejándolas bien secas y sabrosas.
Un snack saludable
Son ideales para comer a media mañana o media tarde, para llevar al trabajo o el gimnasio, o consumirlos como postre. Los chips de banana también se pueden utilizar para complementar los cereales con yogur o leche, para usarlos como decoración, o integrar tartas, tortas o helados. Es una gran manera de aportar una textura y un sabor especial a nuestros platos de todos los días.
