Las claves de la dieta
La composición de la dieta debe ser blanda e incluir yogur, pastas, frutas frescas, verduras frescas y cereales.
Con la ingesta de ocho vasos de agua al día se garantiza una óptima hidratación. Sin embargo, las personas que viven en regiones con climas cálidos y los deportistas tienen mayor necesidad de consumir agua.
Las infusiones de hierbas son líquidos calientes que generan mayor sensación de saciedad, por lo tanto deben estar presentes en el plan.
Las sopas de verduras son ricas en vitaminas y minerales, por ende, deben ser consumidas en el almuerzo y en la cena.
Los jugos naturales pueden ser ingeridos en la media mañana o merienda. Estos líquidos también representan una fuente importante de vitaminas.
En personas que padezcan retención de líquidos debe evaluarse el consumo de sodio. Cuando exista una alta ingesta de sal o alimentos salados, el sodio atraerá agua a la circulación y aparecerán edemas.
Ejemplo de menú para un día:
Desayuno:
Un yogur descremado y media banana.
Media mañana:
Un vaso de licuado de una fruta con agua y endulzado con edulcorante sin calorías.
Almuerzo:
Una porción de sopa de verduras + un plato de chop suey de verduras y palmito + una fruta como postre.
Merienda:
Una taza de infusión de hierbas con leche descremada + dos rebanadas de pan integral untadas con mermelada light.
Cena:
Una porción de sopa de verduras + una pechuga de pollo (sin piel) a la plancha + una porción de flan diet o gelatina diet.
No es recomendable la realización de la dieta líquida por varios días. Las personas que realicen este plan deben evitar la actividad física muy activa durante esos días.
