Nuevos beneficios de las mandarinas
Se ha descubierto que las mandarinas pueden ayudar a combatir la obesidad y la diabetes, así como la aterosclerosis, responsable en algunos casos de ictus y ataques cardíacos.
La sustancia que parece combatir dichas enfermedades es un flavonoide llamado nobiletina, presente en las mandarinas, con el que están experimentando unos científicos de la Universidad de Ontario Occidental, en Canadá, habiendo publicado los primeros resultados en la revista Diabetes. Los investigadores alimentaron a dos grupos de ratones con una dieta alta en grasas y azúcares simples, pero a uno de los grupos de ratones con que hicieron el experimento, le añadieron nobiletina en la dieta. El primer grupo se volvió obeso y mostró todos los síntomas asociados al síndrome metabólico:
colesterol y triglicéridos elevados, niveles elevados de insulina y glucosa en sangre e hígado graso. El segundo grupo de ratones no experimentó aumento en los niveles de colesterol, triglicéridos, insulina o glucosa y ganaron peso de forma normal. La nobiletina previno la acumulación de grasa en el hígado del segundo grupo de ratones, al estimular el gasto del exceso de grasa y en la inhibición de los genes responsables de la producción de grasa. Según explicó el responsable del estudio, “los ratones tratados con nobiletina estaban protegidos frente a la obesidad, y también quedaron protegidos del riesgo de la aterosclerosis, o acumulación de placa en las arterias, que puede conducir a un ataque cardiaco o ictus”. Una buena noticia que puede dar esperanzas a quienes padecen tales enfermedades.
Nutrición y fertilidad masculina
El déficit de ciertos nutrientes, como el ácido fólico, el cinc o antioxidantes, puede afectar a la capacidad reproductiva masculina, según diversos estudios.
Los especialistas aseguran que muchas de las causas de dificultades para la fecundación responden a cambios en los hábitos alimentarios y de estilo de vida. El cuidado de la dieta es fundamental. Nutrientes como el ácido fólico, el cinc y antioxidantes (vitaminas A, E y selenio) participan en la función reproductora. En una investigación realizada por la University Medical Centre Nijmegen, en Holanda, publicada en la revista ‘Fertility and Sterility’ en el año 2002, los investigadores comprobaron cómo después de un tratamiento conjunto de ácido fólico y cinc se incrementó notablemente el número de espermatozoides en el semen.
Las cifras de testosterona -hormona sexual masculina- también dependen de la concentración de cinc. Diversas sustancias tóxicas que se concentran en ambientes a los cuales está expuesto el hombre, como pesticidas, insecticidas y metales pesados (plomo, mercurio, níquel, cadmio) provocan daño oxidativo en el aparato reproductor masculino y alteran su funcionamiento normal.
Los antioxidantes (vitaminas A, C, E y Selenio) neutralizan la acción dañina de los radicales libres sobre la calidad del semen y la motilidad de los espermatozoides. Los espermatozoides contienen altas concentraciones de selenio, de ahí que siempre haya sido un oligoelemento asociado con la función reproductiva masculina. Se le adjudican diversas funciones, como la participación en la secreción de testosterona y la mejora de la movilidad y cantidad de esperma. Pero como sucede con la mayoría de los oligoelementos, la ingesta excesiva puede tener efectos adversos para la salud.
Varios informes de la literatura científica sugieren que el exceso de ingesta de selenio puede degradar la calidad del semen en hombres sanos, justo lo contrario a lo que se pretende. Por eso es necesario el consejo médico para indicar la dosis justa de este suplemento. Reducir hábitos tóxicos, como fumar o beber en exceso, también mejora la calidad y cantidad de esperma.
