El crimen y sus derivaciones

1. ¿Por qué el crimen?

Cada época tiene un tipo de goce y cada época supone un tipo de lazo social, un tipo de discurso; entonces, la relación del sujeto actual y su relación con la ley no puede pensarse fuera de un discurso y de esa historia discursiva. De ahí que detrás de cada crimen, hay una razón del malestar cultural que puede revelar algunas elecciones subjetivas.

2. ¿Qué sería lo esencial que un acto de este tipo genera en la sociedad?

Siempre ha habido crímenes. Siempre han interpelado los sistemas de creencias. Siempre sacudieron la estabilidad de una comunidad. Siempre han generado diversos mecanismos de acción social a fin de lograr hacer algo con el crimen. Siempre ha desencadenado enigmas y sorpresas.

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El crimen tiene un efecto perturbador; revienta la categoría del sentido fundamentalmente y hace emerger el campo de lo siniestro de lo que pierde significación… Es lo que la civilización no puede explicar, lo que desencadena la pregunta por la responsabilidad; de ahí que se vuelve necesario, no deja de insistir la pregunta al sujeto del acto.

3. ¿Qué es lo que el campo de lo penal debería de tener en cuenta?

Con relación a cada crimen, hay al menos dos cuestiones que deben ponerse en conexión: el sujeto y la época, y en su intersección surge el campo de lo penal.

¿Cómo altera la época y qué variaciones introduce la misma en el campo de lo penal? ¿La época introduce una relación diferente al interior del vínculo sujeto–ley? ¿Es más laxa? ¿Es en extremo más rígida? ¿Qué fibras pulsionales desactiva o a la inversa? ¿Hay núcleos pulsionales que estimula?

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4. ¿Y el psicoanálisis qué puede decir ante estos hechos?

Sí, el psicoanálisis tiene hoy todo tipo de demanda, por ejemplo, consultorías técnicas, peritajes psíquicos, etc., es porque cumple como objeto del mercado funciones no tan tradicionales y esto porque el psicoanálisis tiene existencia en el mercado. Entonces, frente a estas demandas se le exige intervenir en nuevas funciones y lo hace cuidando mantener sus principios rectores, al decir de Eric Laurent; es decir: nunca intervenir ni como juez ni como educador. El analista interviene descompletando sistemas cerrados, complejizando e implicando al sujeto en sus síntomas y malestares en tanto su propia respuesta singular de goce, su estilo de vida; vale decir, se opone al discurso masificante. Los estudios universitarios, por ejemplo, cualquiera sea, no deben ser prohibidos e interdictos como propone la Sociedad Paraguaya de Psicología para la carrera de Psicología, por ejemplo, pues el discurso universitario, si bien es promotor de una ética masificante, está el mismo en ejercicio tanto dentro como fuera de los penales y no afecta como tal al sujeto; no afecta en lo esencial de su goce subjetivo en su relación al crimen.

5. ¿Los actos delictivos son patológicos?

Cuando se pasa al acto del crimen hay un salto en el tiempo de comprender, se ataca el tiempo de comprender, no hay un tiempo de espera. En el pasaje al acto hay una precipitación al acto sin saber así que de singularidad deseante está inscripto en él, y queda anulado el tiempo de comprender. Las patologías del acto se precipitan al acto aplazando el momento de comprender. Hay muchos síntomas llamados sociales que responden a lo que desde el psicoanálisis llamamos patologías del acto. Resulta que hoy la Ley más que subjetivarse como conflictiva y sintomática, se muestra en muchos sujetos como inexistente. No es fácil encontrar un sentido a ciertos delitos. Los sujetos al perder el sentido de la vida, pierden con ello la vida, ya sea la propia o la ajena. La pérdida del sentido de la vida no solo se manifiesta en crisis depresivas, sino también en una contracara mortífera. Desde lo psicoforense, se los denomina “sueltos en riesgo” o “en conflicto con la ley”. Los asesinos en serie traspasan ese límite, pero allí se presupone un sentido y las investigaciones criminológicas intentan encontrar en esa serie el sentido de esas muertes, el gusto del asesino en esas víctimas, ya que los asesinos en serie eligen a sus víctimas.

6. ¿Qué hacer?

La presencia de estallidos de violencia es algo que puede entenderse como característico de la época. Laurent plantea una estrategia de acción y es hacer creer en el síntoma a los sujetos en la sociedad, porque el síntoma puede ser interrogado, pero para ello es necesario que el sujeto consienta, que elija creer.

Psicólogo clínico psicoanalista

Miembro de la Sociedad Agape Psicoanalítico Paraguayo y de la Federación Psicoanalítica

Paraguaya

genarorierah@gmail.com

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