La captura de Julio César Aldana se dio sobre la avenida Fernando de la Mora, en las inmediaciones de la Terminal de Ómnibus de Asunción, en la mañana del miércoles, en la vía pública.
Los agentes de Investigación de Delitos de la Policía fueron los encargados de la detención y fue con base en una orden de captura que contaba el galeno por la muerte de la abogada Blanca Noemí Colmán, de 36 años, quien fue sometida a una operación de liposucción realizada en el Centro Médico Aldubi, propiedad de Aldana, en el 2011.
Por este caso el médico fue imputado por homicidio doloso, enfrentó juicio oral en el 2013 y los jueces Rolando Duarte, Carlos Vázquez y Javier Sapena Bibolini lo encontraron inocente y fue absuelto pese a que se tenían muchas pruebas en su contra.
La querella apeló el fallo, solicitó la anulación de la sentencia, alegó que había una serie de errores que finalmente desembocaron en la absolución del procesado y por eso solicitaban que se vuelva a realizar el juicio.
Se agregó el informe del forense que demostraba que la abogada Blanca Colmán falleció de una embolia pulmonar, debido a que la grasa que el cirujano debía retirar se fue hasta los pulmones y el corazón, lo que causó un paro cardíaco que no pudo evitar el equipo médico encabezado por Aldana. Este estudio fue clave para volver a llevar a cabo un juicio contra el doctor.
Ante esta apelación se ordenó el reenvío de la causa y el sorteo de un nuevo tribunal para llevar a cabo el juicio. Julio César Aldana estaba prófugo de la justicia para evitar el juicio oral, sin embargo, ahora fue detenido y será entregado a la fiscalía.
La clínica
Aldana es un médico que desde inicios de los años 90 llegó al Paraguay junto a otros colegas a ejercer la medicina, provenientes de Perú; montaron una clínica en el barrio Mburucuyá de Asunción.
Se hicieron de muchos pacientes y los doctores comenzaron a tener un buen pasar, sin embargo, a mediados de la década de los 90 se tuvo el primer incidente de presunta mala praxis y todo comenzó a complicarse. Aldana quedó solo y comenzó a trabajar por su cuenta, los otros colegas volvieron a su país y otros hicieron su carrera en otra parte.
Julio César Aldana comenzó su peregrinar por tribunales tratando de evitar ir a la cárcel. Pacientes que lo denunciaron por negligencia médica lo llevaron incluso a ser condenado por un caso en que una mujer dijo haber sido desfigurada en el rostro por el médico peruano.
Sin embargo, el caso más grave fue el de la abogada Blanca Noemí Colmán, quien perdió la vida en el quirófano, donde sufrió un paro cardíaco, al decir del estudio forense, por una negligencia cometida por Aldana.
Ahora el médico peruano se expone a una condena y también a ser inhabilitado para ejercer la medicina, como ya le había ocurrido en el 2011 cuando fue suspendido en el ejercicio de la profesión pero solo por tres años y luego quedó nuevamente habilitado.
Condenado a dos años de cárcel
En el 2011 los jueces Miguel Bernardes, María Nunila González y Sandra Farías sentenciaron a dos años de cárcel al doctor Julio César Aldana, al hallarlo culpable de lesión grave contra Amelia Gamarra Riquelme, una paciente a quien le causó daños severos. También le aplicaron una pena de tres años de inhabilitación para ejercer como médico.
Este caso tuvo su inicio en 1995 cuando Amelia Gamarra acudió a la clínica de Aldana para hacerse un retoque en el rostro. El médico le dijo que le iba a aplicar colágeno, pero al final le pusieron silicona líquida y el rostro de la mujer quedó desfigurado con el correr de los años y por eso accionó.
Ocho años después de la operación la paciente en su querella dijo que el mal implante le dejó la cara deformada y que parecía un monstruo, por lo que se realizaron estudios médicos y se comprobó que hubo negligencia médica.
Si bien la expectativa de pena era de hasta 10 años de cárcel por este delito, la misma fiscala Viviana Riveros dijo estar conforme con la pena que se le dio al médico y resaltó que le hayan prohibido ejercer la medicina por el tiempo que duró la pena.
Aparte de esta condena, Julio César Aldana llegó a un acuerdo con Amelia Gamarra y le pagó US$ 17.500 para reparar el daño que le causó con la cirugía que le desfiguró el rostro.
Es por eso que la defensa del médico dijo que iba a apelar la condena, ya que se reparó el daño con la víctima. Sin embargo, la pena quedó firme.
Si bien Julio César Aldana no fue preso, ya que estuvo con arresto domiciliario por un tiempo mientras era juzgado, la pena de inhabilitarlo para ejercer la medicina fue lo que se resaltó.
Más casos
El nuevo proceso que tiene por la muerte de la abogada Blanca Noemí Colmán puede llevar al doctor Aldana a la cárcel, ya que se habla de homicidio doloso. También se habla de otros casos que no llegaron a ser judicializados y en los que hubo un acuerdo entre las partes.
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