Denuncia por pedofilia cuesta la vida a activista

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El 6 de diciembre de 2013 la activista de Patria Querida (PPQ), Ninfa Ramona Ferreira de Schwarz, fue asesinada a tiros por dos sicarios frente a su casa, ubicada en la compañía Maramburé de Luque. Las sospechas apuntaron directamente a su cuñado, un pediatra argentino vinculado a la trata de personas, a quien la víctima denunció por abuso sexual de su nieta. El supuesto mandante del crimen está en su país, sin orden de captura ni extradición.

El asesinato por encargo de la activista política se concretó alrededor de las 6:45 de ese día, cuando dos pistoleros llegaron hasta las cercanías de su casa situada en el barrio Primavera de la compañía Maramburé de Luque.

Los criminales estacionaron la motocicleta con el motor en marcha en la calle y se dirigieron hasta el portón de la vivienda sin quitarse los cascos. Uno de ellos palmoteó en el portón, hasta que la dueña de casa salió a atenderlos. En ese momento le preguntaron a la mujer si se traba de la señora Ninfa y cuando esta respondió que sí, el otro sicario que había quedado en la vereda desenfundó un arma, un revólver calibre 38, y descerrajó varios disparos contra su humanidad.

La mujer sufrió cinco impactos de bala en el pecho y cayó moribunda boca arriba en medio de su patio. Sus atacantes, en tanto, abordaron nuevamente el biciclo y escaparon del lugar hacia la zona de lago Ypacaraí, por un camino vecinal, según testigos que vieron la huida.

La activista fue auxiliada por su marido Sigfrido Schwarz y algunos de sus hijos, que a esa hora estaban todavía en la vivienda y la trasladaron hasta el Hospital Regional de Luque. Allí se constató su deceso.

Tras la denuncia del hecho, la fiscala Francisca Gómez tomó intervención del hecho.

Supuesta venganza del cuñado

Las averiguaciones realizadas por los investigadores de la Policía Nacional apuntaron directamente con trasfondo del crimen por encargo a una supuesta venganza de parte del cuñado de la víctima, el médico pediatra argentino Pablo Víctor Schwarz. De acuerdo a los datos, la mujer había denunciado al galeno dos años atrás, tanto en Argentina como en nuestro país, por haber abusado sexualmente de una de sus nietas.

“Desde ese momento habrían comenzado las amenazas contra la víctima, supuestamente para que la misma retire las denuncias contra su cuñado”, señaló el comisario Germán Arévalos, en ese entonces jefe de Investigación de Delitos de la Policía de Central. La pesquisa del caso cayó en la unidad de la fiscala de Luque, Francisca Gómez.

Investigadores confirmaron que el 23 de noviembre de 2013, el pediatra ingresó al país acompañado de su secretario Gustavo Mercado, quien es el marido de Ninfa Schwarz Ferreira, otra de las hijas de la asesinada dirigente política. Sospechosamente, el galeno contrató una tercera persona para cambiar 100.000 pesos argentinos en moneda local, unos G. 44.000.000, que se usaron para pagar a los sicarios.

Debido a que no lograron reunir suficientes evidencias, las autoridades paraguayas no solicitaron la orden de captura internacional contra Pablo Víctor Schwarz, quien actualmente continúa radicado en Argentina. El crimen de Ninfa Ramona Ferreira va camino a la impunidad.

Amedrentamiento a la abogada

Tras el alevoso asesinato de Ninfa Ramona Ferreira de Schwarz, la abogada Solange Concepción Guerreño Benítez asumió la representación legal de la familia de la infortunada. A partir de ese momento, fue el blanco de las amenazas para que retirara todas las denuncias que presentó contra Pablo Víctor Schwarz en Buenos Aires.

Transcurrido un poco más de un mes del crimen de la activista política, la letrada fue objetivo de un frustrado atentado cuando la mañana del 10 de enero de 2014, encontró un artefacto explosivo dentro del garaje de su casa, ubicada en la avenida Quinta casi Estados Unidos del barrio Obrero de Asunción.

El artefacto, compuesto por dinamita en gel, cordón detonante y estopines eléctricos, estaba dentro de una pequeña caja con forma de ataúd, que a su vez se hallaba contenida en una bolsa de regalo. Dentro del bolso había una nota que decía “El finado número 2”.

La abogada contactó inmediatamente con la Policía y en cuestión de minutos llegaron al lugar efectivos de la comisaría 4ª metropolitana, Investigación de Delitos, Antisecuestro y explosivistas de la Fuerza de Operaciones Policiales Especiales (FOPE). La bomba fue neutralizada y según fuentes, tenía la capacidad de haber producido un gran daño en caso de que hubiese estallado por los poderosos componentes. Guerreño culpó directamente del hecho al pediatra argentino, quien además era sindicado como el supuesto jefe de una red de pedófilos que operaba en Buenos Aires. Finalmente, decidió apartarse del caso, al sostener que “no puedo sola contra la mafia del tráfico de niños”.

cazenave@abc.com.py