Marihuana desde Paraguay, negocio “de alto vuelo”

El megaoperativo “Wayra”, ejecutado hace una semana por la Policía de Uruguay, descabezó una de las principales redes de narcotraficantes de Sudamérica. Los efectivos detectaron una estructura que procesaba, almacenaba y despachaba la droga desde Paraguay, y otro importante grupo que recibía redistribuía la mercancía en el mercado charrúa. Además de detener al jefe de la cuadrilla en Montevideo, los antidrogas individualizaron a un exintendente de Caazapá y a un funcionario judicial de la misma zona como integrantes de la organización.

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El megaoperativo, denominado “Wayra”, fue ejecutado el lunes último por la Dirección General de Represión del Tráfico Ilícito de Drogas (DGRTID), dependiente del Ministerio del Interior del Uruguay, con apoyo de la Fuerza Aérea.

Los antidrogas intervinieron primero una pista de aterrizaje en una zona de arrocera en la localidad de Cebollatí, departamento de Rocha, donde fue confiscada una avioneta que estaba a punto de despegar con 478 kilos de marihuana, además de registrarse la detención de varias personas tras un tiroteo.

Aparentemente, la “macoña” partió desde una pista clandestina de la ciudad de Caazapá y fue enviada a bordo de una avioneta Cessna 210 con matrícula paraguaya ZP-TMF, que luego emprendió nuevamente vuelo para retornar hacia nuestro país, pero por el camino fue interceptada por la Fuerza Aérea Uruguaya.

La nave paraguaya, al mando de un compatriota de 65 años que ya está en prisión, fue escoltada por dos aviones de combate hasta una base militar de Durazno, donde quedó retenida.

En la aeronave solo se hallaron tres bidones de combustible, pero se detectaron dos fondos falsos en el tanque de combustible, y también se recuperó un GPS portátil, apagado y ubicado bajo el asiento del piloto, de donde se logró extraer datos de navegación que permitieron determinar que la partida de combustible venía desde Paraguay e ingresó a Uruguay por Bella Unión.

En otros procedimientos conectados al caso, los antidrogas uruguayos incursionaron en el departamento de Canelones y en la capital Montevideo, tras los cuales se reportaron 22 detenidos, dos avionetas incautadas, 478 kilos de marihuana requisados, además de armas, dinero y equipos electrónicos.

Exmilitar “Kike” Sarubbi

La avioneta con matrícula paraguaya que fue interceptada en el aire y obligada a aterrizar por la Fuerza Aérea Uruguaya ya había sido demorada por policías de Antinarcóticos de Paraguay en una incursión en una estancia del distrito de 25 de Diciembre, departamento de San Pedro, el 29 de enero pasado.

En aquella ocasión, los uniformados también atraparon otra nave con matrícula estadounidense N5145Q, que según había declarado el administrador del establecimiento, Adolfo María Sarubbi Noguera, pertenecía a su hermano Enrique “Kike” Sarubbi Flores, exjefe de Inteligencia de la Fuerza Aérea Paraguaya.

La avioneta paraguaya Cessna 210 retenida en Uruguay figura a nombre de un presunto prestanombre, Adenelson Zaracho Ramoa (32), oriundo de Pedro Juan Caballero, zona considerada como uno de los principales centros de producción de marihuana de la región. Su hermano, Gabriel Zaracho Ramoa (26), también registra desde el 2006 una orden de captura por narcotráfico en el departamento de Ñeembucú.

A partir de este dato, del que se hicieron eco los medios periodísticos de Uruguay, los antidrogas de aquel país admitieron que, efectivamente, investigaban presuntos nexos de “Kike” Sarubbi con la carga de droga requisada en la operación “Wayra”, pero no se atrevieron a especificar en qué basaban su hipótesis.

El teniente coronel “Kike” Sarubbi fue castigado con la baja deshonrosa en diciembre de 2006, luego de que fuera condenado por el intento de robo de una poderosa ametralladora antiaérea de las Fuerzas Armadas.

Anteriormente, en setiembre de 2002, el entonces fiscal Eduardo Petta había intervenido una pista clandestina en la estancia de Sarubbi, ubicada en el distrito de Coronel Bogado, donde se incautaron armas de guerra, 2.900 gruesas de cigarrillo de la marca Rodeo, listas para ser transportadas supuestamente de contrabando a la Argentina, y una camioneta 4x4.

En el año 2010, el actual jefe del departamento Antinarcóticos de la Policía de Paraguay, comisario principal Rufino Gill López, en aquel entonces titular de la comisaría de Villa Florida, había sugerido a la fiscalía investigar una pista clandestina que funcionaba en una estancia que pertenecería a “Kike” Sarubbi, en la fracción Las Mercedes de Caapucú, a cuatro kilómetros de la Ruta I. Gill elevó dos informes al fiscal Raúl Agüero en los que mencionaba sus sospechas acerca de operaciones clandestinas de tráfico de drogas y armas en el establecimiento.

Exintendente, en la mira

Luego de varios días de investigación sobre el origen de la marihuana paraguaya atrapada en Uruguay, los mismos agentes policiales locales impartieron un pedido de captura internacional contra dos presuntos elementos claves de la organización, que operaban en nuestro país, el exintendente de Caazapá por la ANR Francisco Nicolás Sarubbi Brizuela (44) y un funcionario del Juzgado de Paz de San Juan Nepomuceno, César Santiago Morel Roa (31).

Sarubbi Brizuela se desempeñó durante los periodos 2001-2006 y 2006-2010 como intendente de la ciudad de Caazapá, situada a 160 kilómetros de Asunción.

En tanto que Morel Roa es hijo de la concejala departamental recientemente electa Celina Roa de Morel (ANR), y trabaja como ujier notificador en el Juzgado de Paz de la ciudad de San Juan Nepomuceno, también en el departamento de Caazapá.

Los agentes de la DGRTID señalan al político Sarubbi, quien justamente sería pariente del exmilitar “Kike” Sarubbi, como uno de los jefes de la cuadrilla en Paraguay.

Durante los dos periodos que ejerció la intendencia de Caazapá, Francisco Nicolás Sarubbi ya había sido salpicado por varios escándalos, como la posesión de vehículos robados en Brasil, contrabando y también se sospechaba de que operaba en el narcotráfico.

Sin embargo, nunca se pudo comprobar nada concreto, hasta que ahora la justicia de Uruguay emitió un pedido de captura internacional contra él. Esta red internacional desbaratada en Uruguay, con ramificaciones en Paraguay, sería la responsable del ingreso masivo de marihuana al mercado de consumo charrúa, lo que le generó cuantiosas ganancias desde hace varios años.

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