¿Quién mandó asesinar a Magdaleno?

El brutal asesinato del polémico político colorado Magdaleno Silva, en un atentado en el cual también perdieron la vida uno de sus tres hijos y dos ganaderos, igualmente padre e hijo, constituye un nuevo desafío para la Justicia paraguaya, que deberá necesariamente aclarar con suficientes pruebas el horrendo crimen que conmocionó a todo el país. Aunque el caso tiene un claro sello del crimen organizado, según el ministro del Interior, Francisco De Vargas, tampoco deberán ser descartadas las connotaciones políticas que, de alguna u otra manera, pudieron haber desencadenado la tragedia.

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Magdaleno Silva Dávalos tenía 51 años. Nació en Chaco’i, departamento de Presidente Hayes, frente a Concepción, en el seno de una familia liberal. De hecho, es nieto del gran caudillo del PLRA Liberato Silva.

Años después su familia se mudó a Yby Yaú, donde Magdaleno se casó con la concepcionera Nilda Concepción Canale de Silva (49), con quien tuvo tres hijos varones: Favio Ramón (26), Luciano Abel (23) y Fernando Enrique (21). Este último falleció con su padre en el atentado de hace una semana.

Vendedor de leche y heladero

El exlegislador trabajó primero como vendedor de leche casa por casa, después como transportista en un minibús, como heladero y hasta en la carnicería, entre otros rubros comerciales en los que incursionó antes de ingresar a la política.

Otro dato recordado de Silva es que resultó baleado en la cara en una riña desatada durante una carrera de caballos, de las cuales era un aficionado.

Junta Departamental de Concepción

Siendo funcionario del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), ingresó como miembro de la Junta Departamental de Concepción, en el periodo 1993-1998.

A inicios del año 2000 había sido denunciado por un importante grupo de docentes del Primer Departamento, quienes se quejaron de la injerencia arbitraria de Magdaleno, en aquel entonces ya considerado como uno de los principales operadores políticos del ministro del Educación de la época, Nicanor Duarte Frutos.

Un año después, Magdaleno Silva abrió su radio Cagatá FM, pese a la queja de los directivos de radio Yby Yaú, que alegaron que la emisora era ilegal.

El citado medio sigue vigente hasta hoy día y era uno de los principales recursos empleados por Magdaleno. Su programa de los sábados era uno de los más escuchados en la región.

De próspero aduanero a diputado

En el momento en que abrió su radio, Silva Dávalos ya ejercía el cargo de administrador de Aduanas de Pedro Juan Caballero y su fortuna iba en considerable aumento, de acuerdo con publicaciones periodísticas de la época.

En el 2003, mientras era presidente de la seccional colorada de Yby Yaú, dio otro salto político más importante al candidatarse para diputado por el departamento de Concepción y ganar las elecciones, siempre de la mano de Nicanor, quien asumió como presidente de la República.

Caso “Kike” Galeano

En febrero de 2006 fue injustamente acusado de la desaparición del periodista radial Enrique “Kike” Galeano, de quien se dijo fue secuestrado por orden de Magdaleno.

Sin embargo, el trabajador de prensa reapareció en setiembre de 2007 en Francia, después de deambular por Brasil y Uruguay, y contó una historia fantástica hasta hoy día muy poco creíble. Aquel caso fue muy seguido incluso por la comunidad internacional y significó un verdadero bochorno para un sector de la prensa paraguaya, que acusó de la desaparición a Magdaleno.

Mientras permaneció en el poder, el polémico político colorado fue sindicado de propiciar invasiones, digitar nombramientos y hasta de manejar el negocio del cemento nacional. También estuvo envuelto en la compra de derecheras y usurpación de las extierras de la Compañía Paraguaya SA (Cipasa o Antebi Cue), destinadas a los campesinos sujetos a la reforma agraria.

Amigo confeso de “Cabeza Branca”

Lo más grave fue la acusación de que recibía ayuda de poderosos narcotraficantes, como de Luis Carlos da Rocha, alias “Cabeza Branca”, y principalmente de Jarvis Chimenes Pavão, quien justamente fue capturado en diciembre de 2009 en su estancia “Cuatro Filhos” de la ciudad de Yby Yaú, el feudo de Magdaleno.

En una ocasión Silva incluso reconoció ante la prensa ser amigo de “Cabeza Branca”, quien en ese entonces se paseaba tranquilamente por Yby Yaú, hasta que después pasó a ser uno de los objetivos más preciados de los organismos antidrogas nacionales e internacionales.

En 2007 Magdaleno Silva Dávalos protagonizó supuestamente un recordado suceso al asaltar con una ametralladora en mano un camión del Indert, al servicio de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), con víveres para los damnificados e impidiendo así que funcionarios municipales distribuyan los kits de alimentos en comunidades rurales.

La denuncia había sido formulada por el entonces intendente de Yby Yaú, Alsimio “Toti” Casco, otro de los antiguos adversarios políticos de Magdaleno y ahora sospechado de ser uno de los mandantes del atentado de ayer.

“Toti” y Magdaleno se dividieron políticamente cuando el primero abandonó el nicanorismo para trabajar con Luis Castiglioni.

Un sospechoso, de momento

Aunque era catalogado como uno de los menos productivos de la Cámara de Diputados y con más ausencias en las sesiones del periodo parlamentario 2003-2008, Magdaleno Silva Dávalos ganó las elecciones internas para el “rekutu”, y después en las generales mantuvo su banca para el periodo 2008-2013.

En 2009 llegó a ser imputado, junto con su esposa, por falsificación de documentos para conseguir un crédito de G. 500 millones del Fondo Ganadero.

Estuvo a punto de ser desaforado, pero después “solucionó” todos sus problemas políticos y judiciales, incluso los de su esposa.

Aquel caso estuvo estrechamente ligado con la autoadjudicación de unas 1.600 hectáreas dentro de Antebi Cue, en unas tierras expropiadas por el Estado y que debían ser destinadas a campesinos, de acuerdo con los antecedentes.

Primeras amenazas y pérdida del poder

El 23 de setiembre de 2010 la Cámara de Diputados aprobó una declaración para pedir seguridad a Magdaleno Silva y su familia, por amenazas que provenían del crimen organizado del departamento de Amambay, donde él trabajó como aduanero.

En 2013, al perder en las elecciones que lo llevarían a su tercer periodo parlamentario consecutivo, decidió iniciar su campaña para conquistar la municipalidad de Yby Yaú, un proyecto que quedó truncado con el crimen.

Tras ser conectado con varios asesinatos por encargo en Yby Yaú, especialmente de muchos de sus excolaboradores, Magdaleno Silva Dávalos sufrió un atentado a tiros el 13 de setiembre de 2014, cuando dirigía su programa en su radio Cagatá FM de Yby Yaú.

El político estaba con su hijo Fernando Silva Canale (ambos finalmente fueron ultimados hace una semana).

El colorado responsabilizó de aquel hecho al intendente de Yby Yaú, Elvio López, y al diputado Alsimio Casco, ambos también de la ANR pero de otra línea partidaria.

Las derivaciones de aquel ataque también implicaron en una denuncia que realizó Magdaleno contra el fiscal y el juez de la causa, quienes liberaron a dos hombres sindicados por la víctima como los autores del tiroteo.

El último incidente protagonizado por Magdaleno ocurrió el 25 de setiembre del año pasado, cuando armó un escándalo en la Fiscalía de Yby Yaú después de que la Policía confiscara las armas que portaban los guardaespaldas que lo acompañaron para una declaración por el atentado que sufrió una semana antes.

El 10 de noviembre de 2014 el sicario Miguel Castillo Cuenca, acusado por el mismo Magdaleno Silva como uno de los pistoleros que intentaron eliminarlo dos meses antes, fue hallado muerto y con 27 impactos de bala en Yby Yaú. Según los pobladores, Cuenca era un protegido de Alsimio y de Elvio.

Tienen que resolver el caso

Con todos estos elementos, lógicamente, resultaría difícil para cualquiera dilucidar de qué sector provino el brutal ataque en Yby Yaú.

Sin embargo, el gobierno de Horacio Cartes tiene la obligación de aclarar este caso, no por tratarse solamente de Magdaleno Silva, sino porque todas las víctimas son paraguayas y porque ningún crimen se justifica.

Para investigar el múltiple homicidio, la Policía dispuso el envío a la zona de “sus mejores hombres”, según el comandante Francisco Alvarenga.

El Ministerio Público, por su parte, también integró un grupo especial de tres fiscales, Joel Cazal, Celso Morales y Sonia Sanguinés, ya que Jacinto Martínez fue desafectado de la carpeta.

El principal sospechoso, de momento, es el supuesto narco de Cruce Bella Vista Cornelio Esquivel Maldonado (32), alias “Mitu”, quien es intensamente buscado en todo el Norte.

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