Tras exterminio de la ACA, ahora resta acabar con el EPP

La ejecución del criminal Alicio Florenciano Vega (24), presuntamente en manos de marihuaneros en Yby Yaú, supone el exterminio casi por completo de la banda Agrupación Campesina Armada (ACA). Ahora, la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), bloque gubernamental conformado para el combate a los terroristas del norte, debe focalizarse en desbaratar también al Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), gavilla que mantiene secuestrado hace siete meses a un policía y que, con cada golpe, hace tambalear al gobierno del presidente Horacio Manuel Cartes Jara.

Alicio Florenciano Vega, miembro de la Agrupación Campesina Armada (ACA), fue hallado muerto el miércoles de siesta en la zona conocida como Mbokaja’i, a la altura del kilómetro 147 de la Ruta V, a 40 kilómetros del centro de la ciudad de Yby Yaú, aunque ya en el límite con el departamento de Amambay.

El delincuente era buscado por policías, militares y agentes especiales que conforman la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) desde diciembre del año pasado, cuando fue detectada su militancia en la organización terrorista.

La FTC incluso estuvo muy cerca de dar con él, el 6 de enero pasado, cuando en un tiroteo fueron abatidos el cabecilla del grupo, Albino Ramón Jara Larrea, y la novia de este, Liz Rocío Moraes. En aquella refriega, Alicio logró huir con una herida de bala en la espalda.

Sin embargo, recorrió solo por casi un mes, hasta que fue localizado por narcotraficantes que cultivan marihuana y ejecutado con un tiro de escopeta en la cabeza.

Con Alicio, ya son ocho los miembros de la ACA abatidos, aunque aún figuran ocho prófugos.

Sin embargo, la gavilla también sufrió el arresto de cinco de sus elementos, entre ellos dos menores, y la captura de dos de sus principales reclutadores, según la FTC.

De la composición original de la ACA, que antes se hacía llamar “Segundo Cuerpo del EPP”, por ser justamente un desprendimiento del otro grupo terrorista, solo quedan vivos Alfredo Jara Larrea, Rudy Ruiz Sosa, Luciano Argüello y Silverio Acosta Zacarías.

Otro antiguo integrante, Rubén Darío López Fernández, pasó nuevamente a las filas del EPP y, de hecho, se le atribuye la ejecución de la pareja alemana secuestrada de su estancia “Luisa” de Yby Yaú.

Delicada misión

La FTC, comandada por el general de Brigada Ramón Hernesto Benítez Amarilla, tiene ahora la delicada misión de exterminar también al EPP, grupo criminal que claramente le marca la “hoja de ruta” al presidente Cartes, pese a que este había advertido que su gobierno no toleraría más violencia en el norte.

Paradójicamente, durante el gobierno de Cartes se produce la mayor cantidad de hechos violentos, en relación al EPP, con 33 atentados del EPP, tres secuestros y 15 asesinados.

La Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) aparentemente focalizó su lucha contra la ACA, pero ahora deberá desplegar la misma estrategia para desarticular de una vez por todas el EPP. El grupo armado tiene una valiosa ventaja, mantiene secuestrado al policía Edelio Morínigo Florenciano.

De la composición original de la ACA, antes llamada “Segundo Cuerpo del EPP”, solo quedan vivos cuatro delincuentes. Después, fueron incorporando a nuevos miembros, la mayoría de ellos menores, que también cayeron presos o abatidos en los sucesivos operativos de la FTC.

ileguizamon@abc.com.py