Leclerc dominó en Monza a los Mercedes del finlandés Valtteri Bottas y del británico Lewis Hamilton, segundo y tercero en el podio. Por contra, el otro Ferrari, el del alemán Sebastian Vettel, fue 13.
Ferrari no ganaba ante sus ‘tifosi’ en el Gran Premio italiano desde la victoria en 2010 del español Fernando Alonso, por lo que esperaba con especial ansiedad reencontrarse con la victoria ante sus aficionados, en un país donde la escudería del ‘Cavallino Rampante’ es algo más que una simple marca.
El “Canto de los Italianos” sonó por fin en Monza, para festejar la victoria del joven piloto que cumplirá pronto 22 años y que se convierte en el nuevo héroe del equipo, en vez de Vettel, que llegó a Maranello en 2015 como una gran estrella y que se ve ahora destronado.
“Esto supera todos mis sueños de niño, ver a esta gente aclamándome y cantando”, admitió Leclerc al bajar del podio. “Este fin de semana es la primera vez en mi carrera en la que todo lo que podía pensar era en ganar. Nos han apoyado mucho”, contó. El triunfo de este domingo, explicó, fue “más duro” de conseguir que el de Bélgica.
Leclerc había conseguido el domingo de la pasada semana su primera victoria en la Fórmula 1 y la primera de Ferrari en la temporada de 2019. Italia le ha servido para confirmar la mejoría de la ‘Scuderia’, en un circuito de Monza con características similares al de Spa-Francorchamps y donde Leclerc se había quedado el sábado con la ‘pole’ tras una sesión clasificatoria surrealista.
“Ahí arriba, en el podio de Monza, por encima de la marea roja, estaba un muchacho de 21 años que en apenas seis meses lo ha conquistado todo: la Scuderia, el amor del pueblo de Ferrari y, sin duda, el futuro”, estimó en su web La Gazzetta dello Sport.
